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jueves, 16 de abril de 2009

Que vuelva el futbolín

Cuando en 1937 Alejandro Finisterre inventó un juego para que los niños heridos en la guerra civil pudieran jugar al fútbol, nunca pensó que su invento pudiera llegar hasta nuestros días y que tanta gente, la mayoría no muy niños, siguiera jugando día tras día.
Sin embargo, eso ya no es tan fácil como hace unos años, y es que el futbolín está desapareciendo de nuestros bares

A mí me gustaría saber el por qué es tan dificil encontrar un bar con un futbolín.
¿No genera muchos ingresos?
Directamente seguro que no, pero mientras se está jugando, ¿cuántos botellines pueden caer por cada uno de los jugadores?
¿No será mejor el que haya gente jugando que tener el bar vacío?

Yo por mi parte, he decidido promocionar los locales que tengan futbolín creando este mapa en el que todo el mundo está invitado a colaborar

martes, 31 de marzo de 2009

Maleducados silbidos

El pasado sábado estuve en el Bernabéu viendo el partido de España y hubo un hecho que me avergonzó profundamente: durante los himnos, una parte del estadio silbó el himno de Turquía. No fue una minoría como he leído por ahí: fue una mayoría y muy ruidosa, tanto que no dejaba escuchar la megafonía, por más que se esforzaran en ponerla a toda pastilla.

Me parece un acto que demuestra una gran falta de respeto y que no es aislado ya que se ha repetido en prácticamente cualquier partido internacional de la selección de fútbol. ¿Qué se pretende demostrar con esto? No creo que algo más que simplemente mala educación e incultura. Una cosa es pitar al rival antes, durante y después del partido, pero el himno es algo muy diferente. Hay que diferenciar a Turquía de la selección de fútbol de Turquía. No creo que los maleducados del sábado tuviesen nada en particular contra el país, y a la selección sólo le deseaban la derrota en ese partido concreto. Un himno es uno de los símbolos y señas de identidad más importantes de un país. Silbar un himno implica silbar a un país y todo lo que representa. Así se interpreta en todo el mundo y aquí parece que no queremos enterarnos.

Probablemente aquí en España esto no nos importe. No quiero meterme en política, pero es cierto que mucha gente desdeña los símbolos nacionales porque una parte de la sociedad se ha apropiado de ellos durante mucho tiempo. Por eso piensan que pueden mostrar el mismo desdén hacia los símbolos de otros países, ya sea silbando un himno o haciendo un desplante a una bandera, sin llegar a entender la ofensa que esto supone en muchos lugares.

Tal vez muchos piensen que los países, las naciones y los símbolos son algo trasnochado, que un trozo de tela o cuatro notas no deberían significar nada. Bien, es una opinión válida, pero entonces la coherencia obligaría a pitar todos los himnos y no sólo el del rival para inmediatamente entonar un sonoro "lo lo lo" con la mano en el corazón. Esto no hace más que demostrar la profunda incultura de un sector de la sociedad española.