sábado, 26 de marzo de 2011

Fringe - 3x17 - Stowaway


El final de la semana pasada nos dejó a todos un poco descolocados y este episodio tenía que ordenar y dar una forma coherente a las piezas que habían saltado en pedazos. Podemos decir que Fringe vuelve a adentrarse en terrenos metafísicos, sin dejar de lado la ciencia-ficción. Y digo que "vuelve" porque ya hemos visto a una persona adentrarse en la conciencia de otra que estaba muerta sin ir más lejos. El giro ha sido radical, pero parece que la serie camina con pies de plomo. Creo que se puede confiar una vez más.

William Bell ha ocupado el cuerpo de Olivia, de ahora en adelante Bellivia. La conciencia de la rubia está dormida en lo más profundo de su subconsciente y ahora habla con esa voz tan... tan... tan perturbadora o inquietante. Esto no le mola un pelo a Peter o a Broyles, pero Walter está encantado de tener de vuelta a su compañero de juergas científicas. A Astrid le incomoda todavía más, pues parece que Bellivia le tira los tejos (el momento de los botones de la blusa es muy gracioso).
Bell explica que Olivia ingirió los imanes de almas con el té que le sirvió en su primer encuentro en las Torres Gemelas. El efecto es limitado y en breve tienen que encontrar un nuevo "huesped".

Bell+Olivia=Bellivia

Por supuesto no falta el caso de turno: una mujer aparentemente inmortal que se ve involucrada en varios suicidios. Un agente del FBI ayudará a Peter en el caso, ya que ha seguido la investigación de dicha mujer, aunque pronto descubrirá lo que se esconde detrás de la desconocida División Fringe. Ese agente no es más que la versión de nuestro universo de Lincoln Lee, el compañero de Altivia. Aquí no tiene el look casual y urbano sino clásico y algo gafapastil. Me encanta esta manera de ampliar todavía más el elenco de personajes pero no el de actores. Y no sería un mal sustituto del difunto Charlie Francis en este universo.

¿Hipsters en el FBI?

El caso ha tenido poco protagonismo de nuestra nueva pareja científica, más preocupada de solucionar los problemas con el tejido del universo o de emporrarse al ritmo de "Give a little bit", así que todo ha quedado en manos del tándem Peter-Lee. Estos no tardan nada en darse cuenta de que la mujer provoca muertes para tratar de "viajar" con ellos al otro mundo, aunque sea como polizón o "Stowaway to Heaven", como dice Peter.

Gran tema el de la inmortalidad, numerosas veces tratado en la ficción, casi siempre desde la perspectiva del que, tras mucho tiempo, se cansa de vivir. Pero, ¿qué sentido tiene ser inmortal si ya desde el principio quieres morir? He aquí el problema de Dana Gray, sola en el mundo, tras perder a su familia de manera trágica; la caída de un rayo le da ese extraño don que ella no quiere y del que trata de deshacerse.

Stowaway to Heaven

Pasando a un plano espiritual se identifica el caso de Dana con el de Azrael, el Ángel de la Muerte, que pudo llegar al cielo acompañado de un gran número de almas puras. Dana Grey lo toma al pie de la letra y decide acompañarse de una bomba en un tren. Pero no pasa nada, ahí están Peter y Lee para salvar la situación in extremis. Dana huye con la bomba, ésta explota y muere. ¿Por qué muere ahora y no antes? ¿Salvar a los viajeros supone su redención y la posibilidad de reencontrarse con su familia? Aquí ya lo dejo a la opinión de cada uno.

Peter and Lee save the day

Lo mejor nuevamente ha estado al final. Peter llega a casa y tiene un encuentro con Bellivia, donde este le habla del destino o la sincronicidad, tal y como lo llamaba Jung. Le indica que muchas veces uno encuentra su destino precisamente cuando trata de huir de él (como la cita en Samarra de "Las mil y una noches").

"Well, destiny, fate. Jung called it synchronicity, The interconnectedness of apparently unrelated events. I mean, don't you think that it's curious we meet a woman who is unable to die at the exact moment my consciousness seemingly returns from the grave. Now as a scientist, I like to believe that nothing just happens, that every event has some meaning. Some sort of message. You just have to be able to listen closely enough to hear it."

Tras este monólogo, se oye el ruido de un campanario y la conciencia de Olivia vuelve momentáneamente para desconcierto de Peter y de todos nosotros. Bell vuelve a tomar el control sólo para decir que todo iba a "ser más complicado de lo que había pensado".

¿Dónde estoy?

Me gusta reflexionar sobre temas tan profundos como el destino, el alma o el libre albedrío, pero también es terreno abierto para soltar verborrea pseudoprofunda y rellenar tramas sin sustancia aparente. No me gusta repetirme, pero Fringe lo está haciendo y por ahora sortea los obstáculos con estilo. Pero no olvidemos que en esta serie hay personajes que parecen tener un control sobre el espacio y el tiempo y que vigilan que todo suceda de acuerdo a un orden establecido que a los demás se nos escapa. También ha aparecido una civilización antiquísima dotada de un conocimiento para construir una máquina del fin del mundo, donde Peter parece ser una pieza clave. Es decir, que estas dosis ya las hemos ido ingiriendo poco a poco, tolerándola, como una vacuna. Pueden salir sarpullidos, algunos efectos secundarios, pero ya hemos sido inoculados con esta droga o este virus llamado Fringe y va a ser muy complicado desengacharse. 
Podrán seguir metiendo detalles y debates de este estilo, pero muy gorda la tendrán que liar o muchas como estas nos tendrán que meter para que abandonemos el barco desengañados.

Mientras tanto seguiremos ingiriendo dosis semanales y de paso recibimos con alegría noticias como que habrá una cuarta temporada de 22 capítulos, o que el próximo episodio "Bloodline" se desarrollará en el universo alternativo. Después de él, sólo quedarán cuatro capítulos, cuyos títulos y fecha de emisión en EE.UU. son los siguientes:

OJO, IGUAL ALGUNO LO CONSIDERA SPOILER

3x19: 15 de abril - Lysergic Acid Diethylamide (correcto, es el LSD)
3x20: 22 de abril - 6:02 AM EST (¿la hora de un acontecimiento inesperado?)
3x21: 29 de abril - The Last Sam Weiss (sí, el de la bolera)
3x22: 6 de mayo - The Day We Died (igual podría ser "The day we married")

Y para los que hayan llegado hasta aquí lanzo dos preguntas. ¿Por qué en Fringe  siempre es invierno? Igual es sólo una impresión mía, pero siempre van con chaquetas, ¿es que acaso nunca hace calor como para no llevarlas?
La segunda tiene que ver con la foto del obituario que está al principio, ¿alguien se ha fijado que han copiado vilmente los párrafos una y otra vez para hacer relleno (haced clic para ampliar)? Alguien tenía el día vago.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Fringe - 3x16 - Os



Existe en el mundillo televisivo una frase denominada "jumping the shark" para hacer referencia a ese giro argumental inesperado, introducido muchas veces para revitalizar las tramas. Fringe probablemente sea una serie que lleva saltadas varias veces el tiburón, y casi siempre de forma airosa. Hemos pasado de casos policiales a universos paralelos, hijos robados, triángulos amorosos, pueblos antiguos de sabiduría absoluta y ahora... imanes de alma invocados a través de la campana que da nombre a su poseedor. Demasiado a asumir esta vez, nos movemos por terrenos pantanosos en los que esperemos no quedarnos atrapados.

El episodio ha presentado su estructura clásica: una trama autoconclusiva, un caso llamativo e interesante que a su vez se ha ligado de manera tangencial con la trama general de la guerra de universos. Entre medias los amoríos de Olivia y Peter, la obsesión de éste por la misteriosa máquina y el trágico destino que Walter augura como consecuencia de sus actos.

Arranca el capítulo con una secuencia con estrella invitada absolutamente gratuita. Jorge "Hurley" García es guardia de seguridad de Massive Dynamic y pasa un buen rato de fumada con su nuevo jefe, Walter Bishop. Escena graciosa, simpática y poco más que nos muestra cómo Walter encuentra el despacho de William Bell y hurga en sus archivos hasta encontrar un sistema para traer el alma de su amigo desde el Más Allá. Sinceramente, este asunto me mola casi tan poco como a Nina Sharp, que intenta convencer a Walter de la tontería que está haciendo.


"Dude, ¿qué cohone hago yo aquí?"

Mientras tanto, Peter y Olivia están haciendo juegos de parejita, en plan confesión de sus secretos. Todo muy cursi, pero me ha alegrado ver a Olivia sonreír, recordando a su risueña némesis pelirroja. Creo que alguno será capaz de darle el visto bueno a esta nueva Olivia en cuanto cambie de ropa.
El problema para Olive es que Peter no es completamente sincero y de momento le oculta sus planes para estudiar la máquina del fin del mundo a través de las memorias que él extrajo de los cambiaformas.


Coñe, si hasta sabe sonreír de rubia

Entre medias hay un caso, espectacular de inicio (tipos que flotan como globos de helio) pero que se vuelve repetitivo y tópico para lo que esta serie nos tiene acostumbrados. A saber: científico/ingeniero que vive atormentado por la culpa de familiar muerto/mutilado/enfermo, encuentra una cura que implica necesariamente matar/robar/delinquir en general/ hasta encontrar la fórmula exacta que le permita volver a ser feliz; como es un científico/ingeniero y no un delincuente, cometerá errores que permitirán a la división Fringe detenerlo de manera gracias a que Olivia dispara muy bien y Peter realiza algún acto de valentía estúpida y/o acrobática. En medio de este jaleo, Walter logrará en apenas medio día desvelar todo el trabajo que al científico/ingeniero le ha llevado media vida.


Mami, mami, cómprame un globo de esos con forma de señor

En este caso se trata de un ingeniero aeronáutico que quiere curar a su hijo en silla de ruedas e inventa un compuesto de osmio (de ahí el nombre del episodio) y lutecio que permite desafiar a la gravedad. Lo prueba en minusválidos a los que convence de que le roben el material que necesita para hacer las pruebas, antes de que mueran envenenados porque el compuesto no está perfeccionado. La división Fringe le detiene vigilando los lugares donde puede ir a buscar osmio y/o lutecio.
Como novedad de este episodio, Walter no establece un vínculo emocional con el ingeniero (igual si hubiese sido científico...) pese al conflicto subyacente padre-hijo; y tampoco logra replicar el compuesto, ya que según él el osmio y el lutecio son dos de los elementos más densos y la mezcla no puede ser más ligera que el aire, ya que desafiaría las leyes de la Física. La explicación del ingeniero no le convence (lo sacó de chiripa porque no es científico, sino ingeniero) y al final descubre que es otro efecto de la interacción entre los Universos: las leyes de la Física hacen lo que les da la gana.

Como se ve incapaz de resolver todos los problemas que le acosan, Walter busca la ayuda de Bell, tratando de invocarle con el imán de almas: la campana que le regaló a Nina. El tañido de la campana no provoca nada... aparentemente, porque en la otra punta de la ciudad, justo cuando Peter se sincera con Olivia y le cuenta toda la verdad de sus investigaciones y sus asesinatos de cambiaformas, Bell "toma" el cuerpo de Olivia y se presenta ante Peter, mientras nosotros ponemos cara de póker, sorpresa, fastidio, incredulidad o todo a la vez.


"Hello Peter". La voz que pone es muy muy chunga

En Fringe hemos visto de todo, pero al menos siempre había probetas, pizarras, osciloscopios o bisturís de fondo, aunque fuesen de atrezzo. Por eso, meter asuntos tan peliagudos como almas, Más Allá, reencarnaciones o posesiones, chirría y chirría bastante. No sé si los creadores de la serie ven que a Fringe le quedan dos telediarios y han decido hacer un all-in, jugarse el todo por el todo, lanzar un órdago y dar una vuelta de tuerca a todo.
Quiero pensar que no es así, que Bell está vivo en el otro universo y que utiliza a Olivia por sus capacidades como vehículo de transmisión. Plausible dentro de un límite y más coherente con el espíritu de la serie.

El problema de este capítulo es que su final eclipsa todo. Por ejemplo, que Peter le revele sus intenciones a Olivia, o esa relación tan maternal que tiene Nina con Walter, donde igual yo quiero ver más de lo que hay. Y sin olvidar el hecho de que las leyes de la Física cambian por el efecto de lo que hizo Walter. Con la Física tan cambiante, ahora aprobar un examen de la asignatura va a ser incluso más difícil.


Ay Walter, qué tontorrón eres

Voy a darle a la serie una semana de tregua. Que el sábado que viene le den una explicación convincente al final de este "Os" o que al menos sea digerible. Que la serie no caiga ahora por una pendiente de despropósitos precisamente cuando había subido tan alto. Justo por esa altura que ha alcanzado es por la que le doy esta oportunidad. Y algo me dice que la sabrán aprovechar.

viernes, 4 de marzo de 2011

Fringe - 3x15 - Subject 13



Uno de los aspectos más interesantes de Lost al principio de la serie era descubrir cómo las vidas de los personajes, aparentemente desconocidos entre sí en un principio, se habían cruzado de manera aparentemente fortuita. Por aquel entonces, los espectadores, ávidos de respuestas, queríamos ver más allá de lo que eran meras casualidades, paradojas de un destino incierto, de esas que nos hacen afirmar con cierta gratuidad que el mundo es un pañuelo.

En Fringe, otra serie de la factoría Abrams, pero con un elenco de personajes más reducido, las conexiones entre los personajes dejan de ser un juego de serendipias urdido por los guionistas, para revelarse como fundamentales en una trama que se entrelaza entre dos universos que están conectados desde antes de lo que creíamos.

Este "Subject 13" podría haberse llamado "Peter part II", pues es la inmediata continuación de ese memorable episodio de la segunda parte, donde nos trasladábamos a 1985 y descubríamos el motivo que llevó a Walter a secuestrar a Peter del otro universo.

Quiero irme a casa

El episodio se abre con una revelación que no por lógica deja de ser algo inesperada: el niño Peter sabe perfectamente que no pertenece a este mundo y trata de revertir la situación aun arriesgando la vida. Sus no-padres, Walter y Elizabeth, le hacen vivir una mentira haciéndole creer que está enfermo y por eso se le ocurren cosas tan ridículas como que los Dodgers juegan en Nueva York o que existe un superhéroe llamado Linterna Roja.

Walter tiene en mente buscar una manera de volver al otro mundo y devolver a Peter, y su única esperanza está depositada en los niños del Cortexiphan de Jacksonville, entre los que se encuentra una adorable Olivia Dunham.
La chica no es precisamente feliz, ya que vive atemorizada por su padrastro, y es precisamente ese miedo el que consigue que por un instante cruce al otro universo.

Son sin duda estos maltratos infantiles los que terminarán forjando el carácter frío y reservado de nuestra rubia favorita, en contraposición con nuestra pelirroja favorita, más abierta y dicharachera. Pero no adelantemos acontecimientos.

Walter se huele la tostada de lo que pasa en casa Dunham, pero decide hacer la vista gorda en cuanto descubre que Olivia ha cruzado al otro lado, en un acto que no es que le honre precisamente. De una original forma, vemos cómo Walter investiga cuál es el estímulo que lo provoca: a través de las cintas de vídeo Beta (detallazo) en las que graba los experimentos y que luego enviará a William Bell. La pobre Olivia es sometida a mil y una pruebas, hasta que la más macabra de todas desencadena el miedo que le hace cruzar y de paso provocar un incendio. La chica, asustada, huye por miedo a las represalias.

Scared to death

Mientras tanto, over there, vemos a un Walternate devastado por perder a su hijo, sumido en el alcohol e intentado explicarse cómo alguien que su esposa dijo que era idéntico a él se había llevado a su hijo. ¿Será esa quimera futurista de la cirugía estética? Esta actitud le va a llevar a poner a prueba su matrimonio.

Las penas se ahogan de la misma manera en ambos universos

En nuestro universo, Elizabeth trata de reconducir la situación con Peter. Vemos cómo poco a poco se establece un lazo afectivo entre ambos, tal vez no se pueda llegar a llamar una relación madre-hijo. Me da la sensación de que Peter estaba más unido a Walternate mientras que en este universo sucede al contrario. Cada universo es un reflejo del otro a su manera.

Pronto descubre Peter un motivo para que este mundo merezca la pena: Olivia. El chico, más listo que ninguno, averigua dónde se ha escondido la chica, que no es en otro sitio que en un campo de tulipanes blancos (no dan puntada sin hilo, porque inmediatamente me pongo a pensar en ese pedazo de capítulo que es "White Tulip"). Si en su día esa flor simbolizó la esperanza de Walter de conseguir el perdón de su hijo, ahora representa la posibilidad de un futuro libre de problemas y preocupaciones. Los dos muchachos, tras establecer un vínculo que ya sabemos que será duradero, vuelven a la escuela.

¿Imaginaste eso?

Olivia, siguiendo el consejo de Peter, entra al despacho de Walter y le cuenta todo: el maltrato de su padrastro, los dirigibles, sus saltos al otro lado y le entrega el cuaderno donde lo ha dibujado todo, incluyendo el momento en que conoce a Peter.
Es en ese momento cuando descubrimos que el hombre que estaba en el despacho no era sino Walternate: Olivia, presa de los nervios, ha vuelto a cruzar. Y así, de esta manera tan genial, es cómo Walternate descubre dónde está su hijo. He aquí el comienzo de la guerra de universos, cuando ambos lados son conscientes de la existencia de sus pares.

Y pensar que una imagen tan tierna va a traer consecuencias fatales

Al final del episodio vemos cómo Peter termina aceptando a Elizabeth como su madre, parece que tragándose por fin la mentira o lavado de mente. Esto afecta seriamente a Elizabeth que corre a refugiarse en el alcohol, presa de la culpa, justo como hacía Walternate. Nuevamente el juego de espejos entre universos.

Realmente este episodio-flashback, con su sublime intro ochentera, nos permite ahondar en el carácter de los personajes actuales a raíz de los acontecimientos de 1985. Olivia vive una infancia trágica y desdichada, Elizabeth vivirá con la culpa de una mentira que la terminará destruyendo por dentro, y Walter, implicado en sus investigaciones se irá deshumanizando a la vez que se distancia de un Peter con el que nunca llega a conectar. En el otro lado, Walternate, una vez encaje las piezas del rompecabezas de los universos paralelos, seguramente busque a esa Olivia Dunham que ha contactado con su hijo y teledirija su vida, orientándola a acometer la misión más importante de la división Fringe. Al menos, esta Olivia, bajo la tutela invisible de Walternate, crecerá feliz y sin miedo. 

Es curioso ver cómo la desdicha de una Olivia puede terminar provocando la dicha de la otra. Es como si los universos trataran de compensarse, parecido a toda esa historia del karma, con los Observers de vigilantes de un orden que por ahora se nos escapa o del que carecemos de visión de conjunto.

Un hecho que no puede pasar desapercibido es la relación Peter-Olivia. Resulta difícil de creer que 25 años después no se acuerdan el uno del otro. A la espera de un posible "Peter part III" donde terminen de cerrar las puertas abiertas, podemos tirar de episodios pasados. Recordemos que Olivia tampoco recordaba apenas al resto de niños del Cortexiphan. ¿Qué le pasó en la cabeza? ¿Le pasaría a Peter algo parecido? Vale que tendrán unos 7-9 años y que no tienen por qué recordar hasta el último detalle, pero el primer amor es difícil de olvidar, ¿no?

Y ahora toca esperar una semana sin Fringe hasta el episodio titulado "Os", donde tendrá una aparición estelar nuestro Dude favorito. Ya sabéis a quién me refiero. Mientras tanto, podemos seguir con esa discusión tan apasionante sobre el vello púbico de uno y otro universo, por eso de lo de rubia de bote...

miércoles, 23 de febrero de 2011

Fringe - 3x14 - 6B

Dijo en su día Ortega y Gasset que "yo soy yo y mis circunstancias". ¿Son las circunstancias (nuestras elecciones) las que definen un yo diferente? Si trasladamos esto al universo Fringe, ¿acaso las distintas versiones de una persona en ambos universos no son más que producto de unas elecciones, pero la persona, el punto de partida sigue siendo el mismo? ¿Las diferencias de personalidad (y de tinte) de Olivia simplemente se derivan de las decisiones, la suerte o el Destino?
¿A qué viene esta paja mental? Pues porque tal vez esos personajes diferentes a cada lado de los universos no lo son tanto, si no que han tenido que enfrentarse a diferentes realidades, como si cada decisión o acontecimiento supusiese un desdoblamiento, un universo diferente, el clásico what if. Esto ya ha sido tratado en numerosos libros, películas, e incluso nosotros muchas veces nos hemos preguntado qué hubiera sido de nuestra vida si hubiésemos tomado aquella u otra decisión.

En este episodio, una decisión aparentemente trivial, el azar de una moneda, estará a punto de provocar el caos. Tal vez porque el capítulo se emitió en la semana de San Valentín se nos presenta al amor como la fuerza de acción a distancia más poderosa de este universo y de cualquier otro.

Fin de fiesta

El capítulo arranca con fuerza, con las ya clásicas presentaciones del caso. Un edificio antiguo y sucesos extraños. ¿Fantasmas? Na, ya se encarga Walter de dejarlo bien claro. Lo que tenemos es una grieta en nuestro universo. ¿Cómo es eso posible? Pues porque una viejecita ha conectado con la versión alternativa de su difunto marido del otro universo. ¿Cómo? Simple y puramente amor, ese amor producto de cuarenta años de feliz matrimonio, capaz de desafiar las leyes de la lógica y la física. ¿No es pura poesía?
Como este caso empieza a superar el ámbito de la ciencia fringe, son los tortolitos Peter y Olivia los que tratarán de convencer a la señora de que lo que ve no es a su marido, sino otra persona idéntica a él pero de otro universo. Sencillo, ¿verdad?
Se trata de una situación contrarreloj, ya que tienen que hacerlo antes de que la grieta se convierta en un vórtice y haya que aplicar el horrible ámbar para cerrarlo. 

If there's something strange in your neighborhood. Who ya gonna call? FRINGE DIVISION

Y ahora que lo pienso, sellar una manzana de una ciudad con ámbar alertaría a la población, y al final, parte del trabajo de la división Fringe saldría a la luz, planteándose situaciones análogas a las de la otra realidad. ¿Se militarizaría? ¿Aumentarían sus medios y plantilla? Aunque en esta realidad, con Massive Dynamic detrás, tampoco andan mal servidos.

Al final descubrirán que el viejecito murió simplemente porque salió cara de una moneda mientras que la viejecita murió over there por el motivo contrario. Sus respectivas parejas se echaban tanto de menos que sus sentimientos conectaron en el tiempo y el espacio a través de los dos universos. Una vez rota la conexión, la grieta se cierra. Tal vez sea ésta una alternativa más sencilla al ámbar. ¿Existen más puntos de conexión interdimensionales? Seguro que irán apareciendo en próximos episodios, tal y como ha anticipado Walter. Lo que no está tan claro es si nuestro equipo será capaz de cerrarlos satisfactoriamente.

Me temo que veremos a este ámbar más de una vez


Parece claro el rumbo que ha tomado ya esta tercera temporada en lo que a la trama principal se refiere: quieren que no tengamos una identificación tan fuerte con los personajes de "nuestro lado" y que veamos que los personajes "over there" no son tan distintos ni tan  malvados, sino más bien un producto de unas circunstancias extremas.
Es complicado perder el cariño por Walter u Olivia tras tantos episodios e intentar comprender las motivaciones de Walternate o Altivia (escojo este nombre frente al de "Zorrivia" para no influir sobre el lector), pero es precisamente a través de los dilemas de Walter y las dudas de Olivia como poco a poco entendemos a sus versiones alternativas.

Walter ha dejado en este episodio de ser el risueño científico para convertirse en ese pequeño ogro de laboratorio, visiblemente afectado por el hecho de saber que sus actos del pasado se vuelven contra él una vez más: la fina capa que separa los universos se ha abierto, y una brecha de origen desconocido corre el riesgo de convertirse en un vórtice que engulla media ciudad de Nueva York. Entonces Walter se ve en la tesitura de tomar la misma decisión que en su día tuvo que tomar Walternate, que no es otra que la de utilizar el ámbar para cerrar la grieta. ¿Y cómo? Precisamente utilizando como muestra el que recogieron en aquel autobús del tercer episodio de la serie. Estos detalles de continuidad de la serie son los que la hacen tan grande.
El ser consciente del daño potencial y por extensión del daño que ya ha causado, le produce a Walter un profundo malestar. Por un lado entiende a Walternate, asume que es más lo que les une que lo que les separa, y por otro se derrumba ante el negro panorama que vislumbra para el futuro. Sólo parece encontrar apoyo en una Nina Sharp que ahora entiendo que jugará el rol de consejera y confidente que en su día tomó con William Bell.

La vista es espectacular, de tono rojizo (¿over there?)

Pasamos a la trama culebronera-pastelosa que particularmente me parece muy bien tratada. Olivia lleva un tiempo atrapada por sus sentimientos, creyendo que Peter siente todavía algo por otra persona. Lo que no termina de comprender es que Peter ama a Olivia, pues era lo que deseaba, y por mucho que Altivia sea diferente (que no mejor a ella), no dejaba de estar comportándose como ella para ganarse la confianza de Peter. Dicho de otro modo, Peter se enamoró de Altivia porque él la veía como Olivia, aunque las diferencias fueran sutiles, no dejaban de ser la misma persona.
No es hasta que Peter habla con la anciana en el clímax del episodio, cuando Olivia pierde sus temores, acepta la realidad y nos regala el "momento beso" que más de uno (y de una) esperaba. Se acabó la tensión sexual no resuelta, así que el siguiente paso será que Peter se entere de que va a ser papá over there y de cómo eso volverá a distanciar la relación.

Enhorabuena shippers

En definitiva, este "6B" sigue la línea alta de la temporada y además mezcla lo que parece el típico caso aislado de la división Fringe con la trama general y ahonda más en los personajes.
Si seguimos con la tónica de intercalar episodios de uno y otro universo, podríamos encontrarnos uno en el los personajes alternativos también empiecen a comprender a sus respectivas versiones de aquí. De hecho Altivia, ya sea por amor o desamor (tema estrella del episodio), ya lo está haciendo. ¿Y quién dice que al final ambos grupos Fringe no trabajen codo con codo para salvar los dos universos? Sería anticipar un final feliz, aunque no para todos, pues Peter no hay más que uno, y no veo a las Olivias montando un trío (liarte con tu otro yo sería como masturbarse, ¿no?). Así que tenemos culebrón y tragedia para rato. Permanezcan atentos a sus monitores hasta la semana que viene.

lunes, 14 de febrero de 2011

Motivos para ver Fringe


Entrada libre de spoilers mayores. No obstante, algún spoiler indirecto no excesivamente sensible sí puede haberse escapado.

Hace ya casi dos años, cuando empezaba a escribir desvaríos sobre Lost, planteé un grupo de series para ver en verano, cuando las series grandes paran y nosotros necesitamos seguir consumiendo nuestra droga serializada en formato avi o por streaming. Por aquel entonces había empezado a ver sin mucho convencimiento Fringe, dejando caer capítulos de una serie entretenida, bien hecha, con medios pero sin alma... o eso pensaba yo hasta que progresivamente una trama germinaba hacia el final de la primera temporada y desembocaba en un memorable cliffhanger. La secta Fringe había captado un nuevo miembro.
Desde entonces empecé a predicar en el desierto sobre las bondades de la serie, un duro trabajo que poco a poco ha ido dando sus frutos a medida que la segunda temporada daba otra vuelta de tuerca y elevaba más si cabe el nivel. Por fin ahora, mediada la tercera temporada, he enganchado a un grupo de enfermos seriófilos suficientemente grande y por tanto hay campo de cultivo para escribir de Fringe por aquí.

Si tú, lector desorientado, todavía no ves Fringe, te voy a dar una serie de motivos para hacerlo:

1. Su trío protagonista. La rubia, gélida y distante Olivia Dunham es interpretada por Anna Torv, de la que todavía muchos no nos ponemos de acuerdo sobre qué tinte de pelo le sienta mejor. Los que padecieron al Pacey de Dawson's Creek en la adolescencia, tendrán motivos para alarmarse, pero aquí encontrarán a Peter Bishop, un personaje único, con carisma y encanto, sin duda una pieza clave. No podemos olvidar a la estrella de la serie, el gran John Noble. Los más frikis le recordarán por hacer de locuelo Denethor en "El señor de los anillos". En Fringe, interpreta a Walter Bishop, el igualmente locuelo, frágil, imprevisible pero siempre brillante, científico que está dispuesto a ir más allá (y volver) para conseguir sus objetivos.

2. Los secundarios. No puedo obviar a ese recurrente conjunto de actores que hacen a la serie aún más grande. La enigmática Nina Sharp (Blair Brown), la sufridora Astrid (Jasika Nicole) o el diligente jefe Broyles (Lance Reddick, que no sale en una serie mala). Y no quiero olvidar del gran Charlie y su voz rota.

3. Los actores invitados. Por si todo el elenco ya mencionado fuese poco, de vez en cuando aparecen colaboraciones de actores míticos, como Peter Weller, Diane Kruger, Christopher Lloyd y algún otro que ha ido a donde ningún otro ha llegado antes.

4. La atención al detalle. A todos los que visitaban las páginas de Lost buscando teorías, o explicaciones a esa manchita que salía un fotograma de una versión extendida de la versión camboyana del DVD de la cuarta temporada, les encantará Fringe. Tenemos su magnífica cabecera (personalizable en cada caso), los glifos, los recurrentes observer, las metarreferencias, los posters promocionales con mensajes ocultos, etcétera. Aquí no pongo enlaces para no spoilear. Si alguien quiere información sobre esto, que lo pida en los comentarios.

5. J. J. Abrams. Nuestro gafapasta favorito (quizá el único gafapasta que merezca nuestro afecto) ha parido joyas televisivas, como Alias o Lost (también es responsable de, ejem, Felicity), así a priori es garantía de calidad. No nos engañemos, el tipo es productor, pone la idea y el nombre, supervisa y poco más. Para mí es suficiente, pues a las pruebas me remito.

6. Por su cancelación. ¿Qué mejor que ser partícipe de un fenómeno televisivo que puede estar viviendo sus últimos capítulos? Si eres de los que madrugaron para ver el final de Lost, seguro que te encanta este plan. Fringe no pasa de ser una serie minoritaria pero con múltiples posibilidades. Como parece que las audiencias estadounidenses no responden, puede que la magnífica tercera temporada sea la última. Se puede ser pesimista y pensar en lo mucho que nos podemos perder, o relativamente optimista, y quedarse con que la serie se despediría en su punto más alto.

Podría hablar de detalles sin importancia, como su trama de ciencia-ficción, los arranques espectaculares, una historia profunda y multidimensional, pero eso se da por supuesto, porque todo lo anterior son sólo los ingredientes de un gran producto, cautivador como pocos y muy bien cocinado. ¿Qué menos que probarlo?

Intentaré empezar a comentar capítulos a partir de la semana que viene, que se corresponderá con el capítulo 14 de la tercera temporada.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Dexter - 5x12 - The Big One


Diversos acontecimientos que no vienen al caso me han obligado a retrasar esta entrada sobre el final de temporada de Dexter. La parte buena es que me ha dado tiempo a pensar sobre lo que iba a escribir aquí. He leído opiniones diversas, gente encantada con la evolución de los personajes y gente desencantada con un final "facilón".

¿Qué decir entonces de este capítulo? La única palabra que me viene a la cabeza es agridulce. Agridulce por cómo termina Dexter, nuevamente solo cuando creía conocer al amor. Agridulce porque en vez de arriesgar han vuelto a los caminos comunes, y de hecho este final de temporada podría ser perfectamente válido para las tres primeras temporadas, ese contraste entre la felicidad exterior y la oscuridad interior. Pero también agridulce porque los mejores personajes son esos secundarios que no volveremos a ver en la próxima temporada: Lumen, Liddy e incluso Chase, pese a no llegar al nivel excelso de Trinity (John Lithgow).

La temporada finalmente ha sido tan buena como las tres primeras, su único problema ha sido que ha tenido que soportar la comparación con una cuarta temporada que está en la memoria de todos. Esperábamos otro cliffhanger que nos sorprendiese y nos hemos encontrado con un final cerrado... como había sido hasta ahora. Esperábamos un truculento, despiadado y carismático asesino como Trinity y hemos tenido a un grupo de violadores que, salvo un poco Chase, han sido presas fáciles para Dexter.
Por contra, pese a ser parecida a las tres primeras temporadas, nos ha dado interesantes novedades: Dexter ha evolucionado mostrándose a alguien tal y como es, abriéndose como pocas veces lo veremos. Y Debra, qué decir de Debra, sin duda el personaje que más ha cambiado en esta temporada, llevada al límite en el ámbito laboral pero también en el personal, y que personalmente me ha sorprendido con su actuación en el capítulo.

Bueno, tras esta deslavazada introducción toca hablar un poquito de este "Big One", título con ínfulas que parecía prometer mucho y ha ofrecido mucho, aunque tal vez no lo que esperábamos.
Comienza el 5x12 donde lo dejamos, con Dexter a la caza de Chase, que tiene a Lumen en su poder. Harry, la conciencia de Dexter le advierte de que el amor, sentimiento irracional por excelencia, le hace alejarse del Código y que corre el riesgo de repetir los errores que llevaron a la muerte de Rita. Pero no es el único que comete errores, Chase levanta las sospechas de un vendedor ambulante de fruta, detalle que tendrá gran importancia posterior.

Cuando Dexter se dispone a salir de caza, ¡sorpresa! Su familia está de visita para celebrar el cumpleaños de Harrison. Hasta qué punto llega la empatización del espectador con el personaje, que sentimos la misma decepción e incomodidad que Dexter cuando vemos a la niñera y la chavalería por casa, simplemente para celebrar el primer cumpleaños de un niño. "¡Dejad de molestar a Dex, que tiene más cosas importantes que hacer!". Espero no haber sido el único que ha pensado esto porque entonces debería preocuparme... o vosotros deberíais preocuparos.

En la policía de Miami parece haber vuelto el buen rollo y todos reman en la misma dirección. Laguerta vuelve a ser la jefa buenrrollista y ayuda a Debra en todo. Debra está realmente afectada por el caso de las chicas de los barriles porque le recuerda a sus experiencias traumáticas (qué poca suerte tiene esta chica con los novios). Al igual que a Dexter, un inconveniente se cruza en su investigación, aunque esta vez nos interesa más: el cadáver de Liddy.
Pronto vemos que la cosa se pone chunga para Quinn y él lo sabe: las llamadas de Liddy, el equipo de vigilancia a su nombre y la maldita gota de sangre en su zapato. Ante las evidencias prefiere callar, pero no por protegerse, sino por proteger a Debra, porque en el fondo él sospecha ciertas cosas pero prefiere callárselas antes de que puedan afectar a su relación con la detective Morgan.
Y es en este punto cuando se produce uno de los giros que me chirría dentro de la serie: Dexter, el analista de sangre, tiene en su mano la libertad de Quinn y decide falsear la prueba para exculparlo. Es un movimiento arriesgado y lo hace más por Debra que por Quinn, pero entiendo que pondrá al detective sobre alerta, porque ambos saben de quién era la sangre del zapato, como bien lo expresa con ese "I owe you one" del final. Lo que Quinn sabe o cree saber de Dexter y lo que quiera saber marcará el devenir de la serie en adelante.

"I owe you one"

Volviendo a la caza de Chase, todo termina en el viejo campamento de verano, donde la pandilla de Eugene Greer comenzó sus andanzas con Emily Birch. Ahora Jordan pasará a la acción con una Lumen que servirá de cebo para la trampa para Dexter. Dicha trampa parece funcionar y la parejita se encuentra a merced del señor Chase, que como buen malo aprovecha para soltar un monólogo sobre él, Lumen, Dexter y la vida en general. Al menos sirve para darnos cuenta, que ni siquiera Jordan Chase conoce al verdadero Dexter, al que cree una marioneta manipulada por Lumen y su ansia de venganza por la muerte de Rita. Nada más lejos de la realidad y en un abrir y cerrar de ojos es Jordan el que se encuentra en la "mesa de operaciones".

Vengeance accomplished

Lo que nuestro trío desconoce es que la detective Morgan ha seguido el rastro del vendedor de fruta, que gracias a su español macarrónico nos ha proporcionado ese momento de vergüenza ajena que todos hemos sufrido en la vida en mayor o menor medida. Al menos le ha servido para llegar hasta el campamento y ponernos a todos en tensión. ¿De verdad Debra va a llegar en el momento justo? ¿Nos la van a volver a jugar los guionistas con el tiempo y el espacio?

Hemos visto a muchos asesinos en la mesa de operaciones y sus reacciones son variadas ante la inminencia de la muerte. Me recuerda a las cinco fases que dicen que se pasan al enfrentarse a ella: rechazo, rabia, miedo, negociación y aceptación. Chase utiliza la rabia, se enfrenta a Lumen y ella reacciona visceralmente matándolo con una certera puñalada en el corazón.

Llega ahora otro momento del capítulo que no termina de convencerme. Debra aparece y pilla a la pareja con las manos en la masa. El momento que habíamos estado esperando durante cinco temporadas ha llegado, Dexter y Debra cara a cara... con una cortina traslúcida entre medias. Debra ha cazado a su vigilante, la víctima número 13 y a su compañero, con Chase de cuerpo presente. La tensión se corta con un cuchillo y pero ella toma la decisión de dejarlos marchar, porque se identifica con ella. What the fuck!? ¿Es ésta la detective implacable de las temporadas anteriores? Tal vez fuese la única manera de que Dexter saliese indemne de la situación planteada, pero ha sido a costa de forzar a un personaje que difícilmente se hubiese comportado de esta manera.

El momento que todos habíamos estado esperando

Una vez con Chase troceado como alimento para peces toca el momento final del episodio: la despedida de Lumen y Dexter, nuevamente algo forzada para mi gusto. Todo sucede demasiado rápido, aunque Chase ya lo había anticipado, diciendo que aquello que sentían no era amor, sino simplemente una unión temporal fruto de la presencia de un enemigo común. Una vez que el enemigo no está, desaparece el vínculo. Así lo ve Lumen, pero no Dexter, lo que nos brinda una gran actuación del señor Michael C. Hall. Dexter, más humano que nunca, se desespera, llora de rabia y le pide a Lumen que no le abandone, tal y como haría cualquier ser humano. La oscuridad que los había conectado ya no está, es la verdad, Dex lo sabe y le duele, pero al final lo acepta. Lumen sabe que no podría estar cómoda conviviendo con la oscuridad de Dexter, y Dexter entre lágrimas, le dice que él llevará su oscuridad con él y que la guardará con la suya. Escenaza.

La mejor escena del episodio

Finaliza el episodio con un momento típico de final de temporada: una fiesta de su cumpleaños, como en su día pudo ser una boda. Todo es felicidad, bueno, menos para Dexter, que ve como todos a su alrededor son felices: Masuka con su ¿novia? y los reconciliados Debra-Quinn y Ángel-Laguerta.
De esta parte me quedo con la ya referida conversación entre Quinn y Dexter, la que tiene brevemente con Astor sobre Lumen sin nombrarla. La voz en off, el verdadero Dexter, nos confiesa cómo Lumen ha hecho al menos tanto por él como él por ella, y que no hay nada grabado en piedra, ni siquiera la oscuridad. El deseo final de Dexter es precisamente ser humano. La vela se apaga y la mirada ambigua, amenzadora pero suplicante nos mira a nosotros y nos plantea el interrogante de cara a la sexta temporada, ¿podrá Dexter cambiar de verdad?

¿Los deseos son sólo para los niños?

Esto ha sido el capítulo, fiel reflejo de una quinta temporada de altibajos. Grandes momentos cogidos de forma aislada, pero metidos con calzador, llevando a los personajes a extremos no vistos hasta ahora y que nos han descolocado. Algunos han sido aciertos y otros, pues no lo han sido tanto (¿alguien se acuerda ahora de la Santa Muerte?). 
En una serie donde esperábamos encontrar sangre y sordidez, nos hemos topado con el amor en sus múltiples variedades como el tema de esta temporada. La presencia de Lumen y Liddy ha revitalizado la serie y le ha dado a los personajes una nueva dimensión, como ha sido en el caso de Dexter y de Quinn. Precisamente la relación entre el analista y el policía será uno de los motores de la sexta temporada.

Al igual que el protagonista, voy a apagar la vela y pedir mi deseo de cara a esa sexta temporada que tardará nueve meses en llegar a las pantallas (de nuestros ordenadores). Le pido a los guionistas que arriesguen nuevamente, como hicieron con Trinity, que no sugieran tanto para el final pegar un volantazo. Que la repetición de un esquema que funciona, si está tan bien hecho como éste, es una gozada verlo, pero también se agradecen las novedades.
Han sugerido que Dexter puede cambiar porque de hecho ya lo ha hecho, que puede tener derecho a ser feliz aunque siga matando. La dualidad sigue ahí, la lucha con el Oscuro Pasajero, el miedo a que le cojan frente al convencimiento de que tarde o temprano tendrá que ocurrir.

No encuentro una manera de terminar esta entrada. Releo lo escrito más arriba y pienso que igual he sido demasiado crítico. Igual pido demasiado o mis expectativas fueron demasiado altas. Me parece acertado lo que he puesto pero puede inducir a pensar que he sido demasiado negativo. Nada más lejos de la realidad: he disfrutado cada capítulo de esta temporada, salvo que quizá pedía la excelencia a algo que de por sí ya era excelente. 
He disfrutado desde la negación de la elipsis de la tragedia de los primeros episodios, a la investigación de Quinn y la irrupción de Lumen, que me ha hecho pasar de la extrañeza a la emoción absoluta, haciéndome creíble una relación aparentemente imposible. Y eso hay que atribuírselo a un elenco de actores en estado de gracia, encabezado por un Michael C. Hall inconmensurable que interpreta dos personajes, el Dexter de día y el de noche, y que parece haber nacido para este papel.
Por eso sólo me queda agradecer el poder ver una serie de tanta calidad, y decir que esperaré estos nueve meses con ansia, con las expectativas tan altas como siempre y con la seguridad de que la serie no defraudará, siga el camino que siga.

Tonight is the night.


PS. Dejo para el final el dato frívolo. No sé si alguno sabía que Michael C. Hall (Dexter) y Jennifer Carpenter (Debra) eran matrimonio en la vida real. Dejando a un lado coñas incestuosas, esta semana se ha publicado que se van a separar. ¿Afectará en algo a la serie?

lunes, 6 de diciembre de 2010

Dexter - 5x11 - Hop a Freighter


Cabos sueltos. El buen asesino no debe dejar ninguno para asegurarse de que no le cojan y, del mismo modo, el guionista debe atarlos todos para tener una trama compacta y que enganche. Justo como la de Dexter. A falta ya sólo de un capítulo, hay que ir cerrando las historias y este emocionantísimo "Hop a Freighter" nos pone el corazón en un puño de cara a un final que, quién sabe, pueda ser el definitivo. Porque tras lo acontecido esta semana será difícil dar marcha atrás, lograr que Dexter se zafe una vez más de la policía como Messi lo hace de los defensas. Y además todos sabemos que ese día llegará tarde o temprano, seguramente más temprano que tarde.

Teníamos muchas historias colgando de capítulos anteriores: Liddy, Chase, el "Vigilante", la relación de Dexter y Lumen. Y todas parecen encaminarse hacia una colisión final que apunta a ser trágica, justo como la que hace casi un año nos dejó ojipláticos mientras asistíamos a la desesperación de Dexter frente al golpe final de Trinity.

Dexter sabe que está contra las cuerdas

Empieza el capítulo con la visita de Debra y Quinn a Chase para advertirle sin querer de que su plan de cazar a Dexter falló. Los detectives saben que Quinn Jordan no es trigo limpio; buscan alguna manera de conectarlo con los otros violadores asesinados, pero el tipo es listo y se ha preparado una buena coartada. No obstante, todo el departamento de policía de Miami irá tras él buscando la conexión que permita abalanzarse sobre él.

Tenemos por otro lado a los acaramelados Lumen y Dexter planeando su golpe final sobre Chase. La cosa es complicada y más cuando descubren de manera casual que les están espiando. Obviamente sospechan primero de Jordan Chase, pero pronto descubren que se trata de alguien de la policía. Dexter no tarda en revelar el nombre de Quinn, y su preocupación crece. Bueno, la preocupación de Dexter y Lumen, pues como buena pareja, ya deciden en común. La sintonía de Dexter con Lumen es absoluta, no como la que había con la dulce Rita, pues después de todo Dexter interpretaba un papel de marido y padre responsable, pero con Lumen puede mostrarse tal y como es. Sabiendo lo que tienen detrás, incluso se plantean la huída, tal vez en un crucero o en ese carguero al que referencia el título.
No me gustaría que Dexter huyese. No es su estilo. No me lo imagino en una playa paradisiaca de un país desconocido, paseando de la mano de Lumen. No encaja con el espíritu de la serie. Espero por su bien que ni se lo estén planteando.

La tensión del capítulo crece. Debra y Quinn encuentran una conexión circunstancial de Chase con los otros asesinos, y descubren su verdadera identidad como Eugene Greer. Confirman que no es trigo limpio y más cuando descubren que el tipo ha planeado una gira europea que huele bastante mal. Necesitarán una orden judicial para retenerlo en el país.

Aquí es cuando llega la parte más calmada justo antes del último acto, y donde se intentan suavizar la tensas relaciones en la policía. Quinn se sincera frente a Debra, dándole las gracias por haberle hecho mejor persona. Le vamos dando un pequeño lavado de cara al personaje, para acentuar el contraste frente a Liddy, un tipo sin escrúpulos pero con el que está conectado a su pesar.

Eres como... un tío (WTF)

Debra le confesará a Dexter que todavía siente algo por Quinn, incluso después de decirle que investigaba a Dexter por la muerte de Rita. Además, le relata su teoría de la vigilante ayudada por alguien, un hombre que está dispuesto a arriesgarlo todo, a implicarse por ella, en una relación que merece llamarse "amor". Lo clava. Y hay que ver la cara de póker de Dexter. Como bien dijo Dexter antes, esta chica es muy lista, pero se ciega en cuanto se trata de Dexter, y él se siente un poco mal porque cree que la está utilizando.
Y finalmente tenemos el conflicto Laguerta-Debra. La detective Morgan trata de pedir una orden judicial sin contar con la teniente, convencida de que no le iba a ayudar. Laguerta se entera y le comunica que la orden ha sido denegada. Antes de que Debra se lo pueda recriminar del todo, le pide perdón por traicionar la amistar y le dice que le ha conseguido otra orden de otro juez. Cerrando cabos sueltos.

Último acto. Dexter cree haber encontrado la furgoneta desde la que supuestamente Quinn le espía, pero es apresado por Liddy, que lo lleva al muelle en la furgoneta y llama a Quinn para desenmascarar todo.
Al mismo tiempo, Emily Birch, manipulada por Chase, llama a Lumen y les pide a ella y a Dexter que vayan a su casa. Como Dex está inconsciente en una furgoneta, Lumen decide ir por su cuenta y descubre a el plan malvado de Chase.
La policía, con su orden judicial, va al aeropuerto a detener el jet privado de Chase, pero descubren que el tipo no ha aparecido por ahí.

Liddy, como los malos de las pelis, confiesa su plan a Dexter, que así sabe que Quinn no lo sabe todo pero que está en camino. Aprovecha un descuido de su captor precisamente para matarlo, justo en el momento en el que aparece Quinn. En una escena de gran tensión, Quinn rodea la furgoneta buscando a Liddy. La sangre del ex-poli se filtra por la puerta pero Quinn no se entera y se marcha. Dexter respira aliviado y nosotros también.

Esta sangre traerá cola

Dexter recoge todas las pruebas que le incriminan a él y a Lumen y se marcha a buscarla, pues sabe que ha recibido una llamada de Emily. El problema para él es que deja el cuerpo de Liddy en la furgoneta, y quién sabe si algún rastro que le pueda señalar. Las prisas nunca son buenas consejeras. Cabos sueltos.

Al mismo tiempo, un colérico Chase va a hacer lo que nunca ha hecho: implicarse, mancharse las manos, matar en definitiva. Emily se pone nerviosa y es la primera que lo paga. Lumen es la siguiente, pero ella está dispuesta a defenderse con el regalo de su novio Dexter: la navaja (otros se regalan collares y anillos, pero esta gente es "diferente"). Más cabos sueltos.

La ira de Eugene Greer

Dexter llega tarde a casa de Emily y encuentra el cuerpo de Emily y un rastro que indica que Chase se ha llevado a Lumen, porque necesita a los dos. La cara de ira y desesperación de Dexter es absoluta. El Oscuro Pasajero está desatado. Jordan Chase busca limpiar su nombre con todo en contra. La policía está detrás de él y de la "vigilante". Una carrera contrarreloj a falta de un episodio. Y luego están los cabos sueltos que definirán el rumbo definitivo que tomará la serie respecto al personaje de Dexter. ¿Qué pasará cuando encuentren el cuerpo de Liddy? ¿Qué hará Quinn? ¿Quién llegará antes a por Chase?

Sólo una hora y demasiado por desentrañar. Está claro que Dexter va a ir a por Chase, aun sabiendo que le espera una trampa segura. Lo va a arriesgar todo por Lumen, ya que nunca había encontrado a nadie como ella.
Quinn y Liddy. La aparición del cadáver de Liddy deja a Quinn en una situación complicada, pues después de todo él fue el último con el que habló, hay pagos de por medio, conversaciones y una retirada de material policial a nombre de Quinn por parte de Liddy. Puede que aunque no se fíe de Dexter, lo necesite para limpiar su nombre. Sin duda sería una original vuelta de tuerca.

¿Y Debra? Puede que su teoría de la vigilante se confirme cuando encuentre el cadáver de Emily, antigua víctima de Chase, que destapará definitivamente su oscuro pasado. Esto permitirá a la policía incriminar a Chase definitivamente por los crímenes de los barriles, y Dexter volvería a salvarse.
Lo que no termino de encajar aquí es el destino de Lumen. Otra muerte como la de Rita sería un poco desilusionante. Y su superviviencia daría mucho juego de cara a una sexta temporada.

Todo lo anterior es un final más o menos feliz orientado a una sexta temporada. Un final fácil, más o menos lógico pero que debería dejar los ya repetitivos cabos sueltos para desarrollarlos en una sexta temporada, que seguramente sería la última.
En caso de que esta temporada fuese la última, podemos ponernos en el final más trágico y retorcido que se nos pase por la cabeza. Aquí nada sería descabellado y cualquier escenario es posible, aunque finiquitarlo todo en un capítulo sería demasiado precipitado para mi gusto.

Todas estas elucubraciones se quedarán en nada si después de ver Dexter la semana que viene volvemos a quedarnos con el rostro desencajado como hace un año. Ojalá lo vuelva a hacer. El título The Big One invita a hacerse ilusiones.

¡Venganza!



ACTUALIZACIÓN. Al final se confirma que habrá sexta temporada, así que la mitad de lo que he dicho más arriba vale de poco. Pero da igual. Lo que no me gusta es que esto abre menos expectativas de cara al final y va a dejar abiertos algunos temas (más cabos sueltos).