miércoles, 23 de febrero de 2011

Fringe - 3x14 - 6B

Dijo en su día Ortega y Gasset que "yo soy yo y mis circunstancias". ¿Son las circunstancias (nuestras elecciones) las que definen un yo diferente? Si trasladamos esto al universo Fringe, ¿acaso las distintas versiones de una persona en ambos universos no son más que producto de unas elecciones, pero la persona, el punto de partida sigue siendo el mismo? ¿Las diferencias de personalidad (y de tinte) de Olivia simplemente se derivan de las decisiones, la suerte o el Destino?
¿A qué viene esta paja mental? Pues porque tal vez esos personajes diferentes a cada lado de los universos no lo son tanto, si no que han tenido que enfrentarse a diferentes realidades, como si cada decisión o acontecimiento supusiese un desdoblamiento, un universo diferente, el clásico what if. Esto ya ha sido tratado en numerosos libros, películas, e incluso nosotros muchas veces nos hemos preguntado qué hubiera sido de nuestra vida si hubiésemos tomado aquella u otra decisión.

En este episodio, una decisión aparentemente trivial, el azar de una moneda, estará a punto de provocar el caos. Tal vez porque el capítulo se emitió en la semana de San Valentín se nos presenta al amor como la fuerza de acción a distancia más poderosa de este universo y de cualquier otro.

Fin de fiesta

El capítulo arranca con fuerza, con las ya clásicas presentaciones del caso. Un edificio antiguo y sucesos extraños. ¿Fantasmas? Na, ya se encarga Walter de dejarlo bien claro. Lo que tenemos es una grieta en nuestro universo. ¿Cómo es eso posible? Pues porque una viejecita ha conectado con la versión alternativa de su difunto marido del otro universo. ¿Cómo? Simple y puramente amor, ese amor producto de cuarenta años de feliz matrimonio, capaz de desafiar las leyes de la lógica y la física. ¿No es pura poesía?
Como este caso empieza a superar el ámbito de la ciencia fringe, son los tortolitos Peter y Olivia los que tratarán de convencer a la señora de que lo que ve no es a su marido, sino otra persona idéntica a él pero de otro universo. Sencillo, ¿verdad?
Se trata de una situación contrarreloj, ya que tienen que hacerlo antes de que la grieta se convierta en un vórtice y haya que aplicar el horrible ámbar para cerrarlo. 

If there's something strange in your neighborhood. Who ya gonna call? FRINGE DIVISION

Y ahora que lo pienso, sellar una manzana de una ciudad con ámbar alertaría a la población, y al final, parte del trabajo de la división Fringe saldría a la luz, planteándose situaciones análogas a las de la otra realidad. ¿Se militarizaría? ¿Aumentarían sus medios y plantilla? Aunque en esta realidad, con Massive Dynamic detrás, tampoco andan mal servidos.

Al final descubrirán que el viejecito murió simplemente porque salió cara de una moneda mientras que la viejecita murió over there por el motivo contrario. Sus respectivas parejas se echaban tanto de menos que sus sentimientos conectaron en el tiempo y el espacio a través de los dos universos. Una vez rota la conexión, la grieta se cierra. Tal vez sea ésta una alternativa más sencilla al ámbar. ¿Existen más puntos de conexión interdimensionales? Seguro que irán apareciendo en próximos episodios, tal y como ha anticipado Walter. Lo que no está tan claro es si nuestro equipo será capaz de cerrarlos satisfactoriamente.

Me temo que veremos a este ámbar más de una vez


Parece claro el rumbo que ha tomado ya esta tercera temporada en lo que a la trama principal se refiere: quieren que no tengamos una identificación tan fuerte con los personajes de "nuestro lado" y que veamos que los personajes "over there" no son tan distintos ni tan  malvados, sino más bien un producto de unas circunstancias extremas.
Es complicado perder el cariño por Walter u Olivia tras tantos episodios e intentar comprender las motivaciones de Walternate o Altivia (escojo este nombre frente al de "Zorrivia" para no influir sobre el lector), pero es precisamente a través de los dilemas de Walter y las dudas de Olivia como poco a poco entendemos a sus versiones alternativas.

Walter ha dejado en este episodio de ser el risueño científico para convertirse en ese pequeño ogro de laboratorio, visiblemente afectado por el hecho de saber que sus actos del pasado se vuelven contra él una vez más: la fina capa que separa los universos se ha abierto, y una brecha de origen desconocido corre el riesgo de convertirse en un vórtice que engulla media ciudad de Nueva York. Entonces Walter se ve en la tesitura de tomar la misma decisión que en su día tuvo que tomar Walternate, que no es otra que la de utilizar el ámbar para cerrar la grieta. ¿Y cómo? Precisamente utilizando como muestra el que recogieron en aquel autobús del tercer episodio de la serie. Estos detalles de continuidad de la serie son los que la hacen tan grande.
El ser consciente del daño potencial y por extensión del daño que ya ha causado, le produce a Walter un profundo malestar. Por un lado entiende a Walternate, asume que es más lo que les une que lo que les separa, y por otro se derrumba ante el negro panorama que vislumbra para el futuro. Sólo parece encontrar apoyo en una Nina Sharp que ahora entiendo que jugará el rol de consejera y confidente que en su día tomó con William Bell.

La vista es espectacular, de tono rojizo (¿over there?)

Pasamos a la trama culebronera-pastelosa que particularmente me parece muy bien tratada. Olivia lleva un tiempo atrapada por sus sentimientos, creyendo que Peter siente todavía algo por otra persona. Lo que no termina de comprender es que Peter ama a Olivia, pues era lo que deseaba, y por mucho que Altivia sea diferente (que no mejor a ella), no dejaba de estar comportándose como ella para ganarse la confianza de Peter. Dicho de otro modo, Peter se enamoró de Altivia porque él la veía como Olivia, aunque las diferencias fueran sutiles, no dejaban de ser la misma persona.
No es hasta que Peter habla con la anciana en el clímax del episodio, cuando Olivia pierde sus temores, acepta la realidad y nos regala el "momento beso" que más de uno (y de una) esperaba. Se acabó la tensión sexual no resuelta, así que el siguiente paso será que Peter se entere de que va a ser papá over there y de cómo eso volverá a distanciar la relación.

Enhorabuena shippers

En definitiva, este "6B" sigue la línea alta de la temporada y además mezcla lo que parece el típico caso aislado de la división Fringe con la trama general y ahonda más en los personajes.
Si seguimos con la tónica de intercalar episodios de uno y otro universo, podríamos encontrarnos uno en el los personajes alternativos también empiecen a comprender a sus respectivas versiones de aquí. De hecho Altivia, ya sea por amor o desamor (tema estrella del episodio), ya lo está haciendo. ¿Y quién dice que al final ambos grupos Fringe no trabajen codo con codo para salvar los dos universos? Sería anticipar un final feliz, aunque no para todos, pues Peter no hay más que uno, y no veo a las Olivias montando un trío (liarte con tu otro yo sería como masturbarse, ¿no?). Así que tenemos culebrón y tragedia para rato. Permanezcan atentos a sus monitores hasta la semana que viene.

lunes, 14 de febrero de 2011

Motivos para ver Fringe


Entrada libre de spoilers mayores. No obstante, algún spoiler indirecto no excesivamente sensible sí puede haberse escapado.

Hace ya casi dos años, cuando empezaba a escribir desvaríos sobre Lost, planteé un grupo de series para ver en verano, cuando las series grandes paran y nosotros necesitamos seguir consumiendo nuestra droga serializada en formato avi o por streaming. Por aquel entonces había empezado a ver sin mucho convencimiento Fringe, dejando caer capítulos de una serie entretenida, bien hecha, con medios pero sin alma... o eso pensaba yo hasta que progresivamente una trama germinaba hacia el final de la primera temporada y desembocaba en un memorable cliffhanger. La secta Fringe había captado un nuevo miembro.
Desde entonces empecé a predicar en el desierto sobre las bondades de la serie, un duro trabajo que poco a poco ha ido dando sus frutos a medida que la segunda temporada daba otra vuelta de tuerca y elevaba más si cabe el nivel. Por fin ahora, mediada la tercera temporada, he enganchado a un grupo de enfermos seriófilos suficientemente grande y por tanto hay campo de cultivo para escribir de Fringe por aquí.

Si tú, lector desorientado, todavía no ves Fringe, te voy a dar una serie de motivos para hacerlo:

1. Su trío protagonista. La rubia, gélida y distante Olivia Dunham es interpretada por Anna Torv, de la que todavía muchos no nos ponemos de acuerdo sobre qué tinte de pelo le sienta mejor. Los que padecieron al Pacey de Dawson's Creek en la adolescencia, tendrán motivos para alarmarse, pero aquí encontrarán a Peter Bishop, un personaje único, con carisma y encanto, sin duda una pieza clave. No podemos olvidar a la estrella de la serie, el gran John Noble. Los más frikis le recordarán por hacer de locuelo Denethor en "El señor de los anillos". En Fringe, interpreta a Walter Bishop, el igualmente locuelo, frágil, imprevisible pero siempre brillante, científico que está dispuesto a ir más allá (y volver) para conseguir sus objetivos.

2. Los secundarios. No puedo obviar a ese recurrente conjunto de actores que hacen a la serie aún más grande. La enigmática Nina Sharp (Blair Brown), la sufridora Astrid (Jasika Nicole) o el diligente jefe Broyles (Lance Reddick, que no sale en una serie mala). Y no quiero olvidar del gran Charlie y su voz rota.

3. Los actores invitados. Por si todo el elenco ya mencionado fuese poco, de vez en cuando aparecen colaboraciones de actores míticos, como Peter Weller, Diane Kruger, Christopher Lloyd y algún otro que ha ido a donde ningún otro ha llegado antes.

4. La atención al detalle. A todos los que visitaban las páginas de Lost buscando teorías, o explicaciones a esa manchita que salía un fotograma de una versión extendida de la versión camboyana del DVD de la cuarta temporada, les encantará Fringe. Tenemos su magnífica cabecera (personalizable en cada caso), los glifos, los recurrentes observer, las metarreferencias, los posters promocionales con mensajes ocultos, etcétera. Aquí no pongo enlaces para no spoilear. Si alguien quiere información sobre esto, que lo pida en los comentarios.

5. J. J. Abrams. Nuestro gafapasta favorito (quizá el único gafapasta que merezca nuestro afecto) ha parido joyas televisivas, como Alias o Lost (también es responsable de, ejem, Felicity), así a priori es garantía de calidad. No nos engañemos, el tipo es productor, pone la idea y el nombre, supervisa y poco más. Para mí es suficiente, pues a las pruebas me remito.

6. Por su cancelación. ¿Qué mejor que ser partícipe de un fenómeno televisivo que puede estar viviendo sus últimos capítulos? Si eres de los que madrugaron para ver el final de Lost, seguro que te encanta este plan. Fringe no pasa de ser una serie minoritaria pero con múltiples posibilidades. Como parece que las audiencias estadounidenses no responden, puede que la magnífica tercera temporada sea la última. Se puede ser pesimista y pensar en lo mucho que nos podemos perder, o relativamente optimista, y quedarse con que la serie se despediría en su punto más alto.

Podría hablar de detalles sin importancia, como su trama de ciencia-ficción, los arranques espectaculares, una historia profunda y multidimensional, pero eso se da por supuesto, porque todo lo anterior son sólo los ingredientes de un gran producto, cautivador como pocos y muy bien cocinado. ¿Qué menos que probarlo?

Intentaré empezar a comentar capítulos a partir de la semana que viene, que se corresponderá con el capítulo 14 de la tercera temporada.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Dexter - 5x12 - The Big One


Diversos acontecimientos que no vienen al caso me han obligado a retrasar esta entrada sobre el final de temporada de Dexter. La parte buena es que me ha dado tiempo a pensar sobre lo que iba a escribir aquí. He leído opiniones diversas, gente encantada con la evolución de los personajes y gente desencantada con un final "facilón".

¿Qué decir entonces de este capítulo? La única palabra que me viene a la cabeza es agridulce. Agridulce por cómo termina Dexter, nuevamente solo cuando creía conocer al amor. Agridulce porque en vez de arriesgar han vuelto a los caminos comunes, y de hecho este final de temporada podría ser perfectamente válido para las tres primeras temporadas, ese contraste entre la felicidad exterior y la oscuridad interior. Pero también agridulce porque los mejores personajes son esos secundarios que no volveremos a ver en la próxima temporada: Lumen, Liddy e incluso Chase, pese a no llegar al nivel excelso de Trinity (John Lithgow).

La temporada finalmente ha sido tan buena como las tres primeras, su único problema ha sido que ha tenido que soportar la comparación con una cuarta temporada que está en la memoria de todos. Esperábamos otro cliffhanger que nos sorprendiese y nos hemos encontrado con un final cerrado... como había sido hasta ahora. Esperábamos un truculento, despiadado y carismático asesino como Trinity y hemos tenido a un grupo de violadores que, salvo un poco Chase, han sido presas fáciles para Dexter.
Por contra, pese a ser parecida a las tres primeras temporadas, nos ha dado interesantes novedades: Dexter ha evolucionado mostrándose a alguien tal y como es, abriéndose como pocas veces lo veremos. Y Debra, qué decir de Debra, sin duda el personaje que más ha cambiado en esta temporada, llevada al límite en el ámbito laboral pero también en el personal, y que personalmente me ha sorprendido con su actuación en el capítulo.

Bueno, tras esta deslavazada introducción toca hablar un poquito de este "Big One", título con ínfulas que parecía prometer mucho y ha ofrecido mucho, aunque tal vez no lo que esperábamos.
Comienza el 5x12 donde lo dejamos, con Dexter a la caza de Chase, que tiene a Lumen en su poder. Harry, la conciencia de Dexter le advierte de que el amor, sentimiento irracional por excelencia, le hace alejarse del Código y que corre el riesgo de repetir los errores que llevaron a la muerte de Rita. Pero no es el único que comete errores, Chase levanta las sospechas de un vendedor ambulante de fruta, detalle que tendrá gran importancia posterior.

Cuando Dexter se dispone a salir de caza, ¡sorpresa! Su familia está de visita para celebrar el cumpleaños de Harrison. Hasta qué punto llega la empatización del espectador con el personaje, que sentimos la misma decepción e incomodidad que Dexter cuando vemos a la niñera y la chavalería por casa, simplemente para celebrar el primer cumpleaños de un niño. "¡Dejad de molestar a Dex, que tiene más cosas importantes que hacer!". Espero no haber sido el único que ha pensado esto porque entonces debería preocuparme... o vosotros deberíais preocuparos.

En la policía de Miami parece haber vuelto el buen rollo y todos reman en la misma dirección. Laguerta vuelve a ser la jefa buenrrollista y ayuda a Debra en todo. Debra está realmente afectada por el caso de las chicas de los barriles porque le recuerda a sus experiencias traumáticas (qué poca suerte tiene esta chica con los novios). Al igual que a Dexter, un inconveniente se cruza en su investigación, aunque esta vez nos interesa más: el cadáver de Liddy.
Pronto vemos que la cosa se pone chunga para Quinn y él lo sabe: las llamadas de Liddy, el equipo de vigilancia a su nombre y la maldita gota de sangre en su zapato. Ante las evidencias prefiere callar, pero no por protegerse, sino por proteger a Debra, porque en el fondo él sospecha ciertas cosas pero prefiere callárselas antes de que puedan afectar a su relación con la detective Morgan.
Y es en este punto cuando se produce uno de los giros que me chirría dentro de la serie: Dexter, el analista de sangre, tiene en su mano la libertad de Quinn y decide falsear la prueba para exculparlo. Es un movimiento arriesgado y lo hace más por Debra que por Quinn, pero entiendo que pondrá al detective sobre alerta, porque ambos saben de quién era la sangre del zapato, como bien lo expresa con ese "I owe you one" del final. Lo que Quinn sabe o cree saber de Dexter y lo que quiera saber marcará el devenir de la serie en adelante.

"I owe you one"

Volviendo a la caza de Chase, todo termina en el viejo campamento de verano, donde la pandilla de Eugene Greer comenzó sus andanzas con Emily Birch. Ahora Jordan pasará a la acción con una Lumen que servirá de cebo para la trampa para Dexter. Dicha trampa parece funcionar y la parejita se encuentra a merced del señor Chase, que como buen malo aprovecha para soltar un monólogo sobre él, Lumen, Dexter y la vida en general. Al menos sirve para darnos cuenta, que ni siquiera Jordan Chase conoce al verdadero Dexter, al que cree una marioneta manipulada por Lumen y su ansia de venganza por la muerte de Rita. Nada más lejos de la realidad y en un abrir y cerrar de ojos es Jordan el que se encuentra en la "mesa de operaciones".

Vengeance accomplished

Lo que nuestro trío desconoce es que la detective Morgan ha seguido el rastro del vendedor de fruta, que gracias a su español macarrónico nos ha proporcionado ese momento de vergüenza ajena que todos hemos sufrido en la vida en mayor o menor medida. Al menos le ha servido para llegar hasta el campamento y ponernos a todos en tensión. ¿De verdad Debra va a llegar en el momento justo? ¿Nos la van a volver a jugar los guionistas con el tiempo y el espacio?

Hemos visto a muchos asesinos en la mesa de operaciones y sus reacciones son variadas ante la inminencia de la muerte. Me recuerda a las cinco fases que dicen que se pasan al enfrentarse a ella: rechazo, rabia, miedo, negociación y aceptación. Chase utiliza la rabia, se enfrenta a Lumen y ella reacciona visceralmente matándolo con una certera puñalada en el corazón.

Llega ahora otro momento del capítulo que no termina de convencerme. Debra aparece y pilla a la pareja con las manos en la masa. El momento que habíamos estado esperando durante cinco temporadas ha llegado, Dexter y Debra cara a cara... con una cortina traslúcida entre medias. Debra ha cazado a su vigilante, la víctima número 13 y a su compañero, con Chase de cuerpo presente. La tensión se corta con un cuchillo y pero ella toma la decisión de dejarlos marchar, porque se identifica con ella. What the fuck!? ¿Es ésta la detective implacable de las temporadas anteriores? Tal vez fuese la única manera de que Dexter saliese indemne de la situación planteada, pero ha sido a costa de forzar a un personaje que difícilmente se hubiese comportado de esta manera.

El momento que todos habíamos estado esperando

Una vez con Chase troceado como alimento para peces toca el momento final del episodio: la despedida de Lumen y Dexter, nuevamente algo forzada para mi gusto. Todo sucede demasiado rápido, aunque Chase ya lo había anticipado, diciendo que aquello que sentían no era amor, sino simplemente una unión temporal fruto de la presencia de un enemigo común. Una vez que el enemigo no está, desaparece el vínculo. Así lo ve Lumen, pero no Dexter, lo que nos brinda una gran actuación del señor Michael C. Hall. Dexter, más humano que nunca, se desespera, llora de rabia y le pide a Lumen que no le abandone, tal y como haría cualquier ser humano. La oscuridad que los había conectado ya no está, es la verdad, Dex lo sabe y le duele, pero al final lo acepta. Lumen sabe que no podría estar cómoda conviviendo con la oscuridad de Dexter, y Dexter entre lágrimas, le dice que él llevará su oscuridad con él y que la guardará con la suya. Escenaza.

La mejor escena del episodio

Finaliza el episodio con un momento típico de final de temporada: una fiesta de su cumpleaños, como en su día pudo ser una boda. Todo es felicidad, bueno, menos para Dexter, que ve como todos a su alrededor son felices: Masuka con su ¿novia? y los reconciliados Debra-Quinn y Ángel-Laguerta.
De esta parte me quedo con la ya referida conversación entre Quinn y Dexter, la que tiene brevemente con Astor sobre Lumen sin nombrarla. La voz en off, el verdadero Dexter, nos confiesa cómo Lumen ha hecho al menos tanto por él como él por ella, y que no hay nada grabado en piedra, ni siquiera la oscuridad. El deseo final de Dexter es precisamente ser humano. La vela se apaga y la mirada ambigua, amenzadora pero suplicante nos mira a nosotros y nos plantea el interrogante de cara a la sexta temporada, ¿podrá Dexter cambiar de verdad?

¿Los deseos son sólo para los niños?

Esto ha sido el capítulo, fiel reflejo de una quinta temporada de altibajos. Grandes momentos cogidos de forma aislada, pero metidos con calzador, llevando a los personajes a extremos no vistos hasta ahora y que nos han descolocado. Algunos han sido aciertos y otros, pues no lo han sido tanto (¿alguien se acuerda ahora de la Santa Muerte?). 
En una serie donde esperábamos encontrar sangre y sordidez, nos hemos topado con el amor en sus múltiples variedades como el tema de esta temporada. La presencia de Lumen y Liddy ha revitalizado la serie y le ha dado a los personajes una nueva dimensión, como ha sido en el caso de Dexter y de Quinn. Precisamente la relación entre el analista y el policía será uno de los motores de la sexta temporada.

Al igual que el protagonista, voy a apagar la vela y pedir mi deseo de cara a esa sexta temporada que tardará nueve meses en llegar a las pantallas (de nuestros ordenadores). Le pido a los guionistas que arriesguen nuevamente, como hicieron con Trinity, que no sugieran tanto para el final pegar un volantazo. Que la repetición de un esquema que funciona, si está tan bien hecho como éste, es una gozada verlo, pero también se agradecen las novedades.
Han sugerido que Dexter puede cambiar porque de hecho ya lo ha hecho, que puede tener derecho a ser feliz aunque siga matando. La dualidad sigue ahí, la lucha con el Oscuro Pasajero, el miedo a que le cojan frente al convencimiento de que tarde o temprano tendrá que ocurrir.

No encuentro una manera de terminar esta entrada. Releo lo escrito más arriba y pienso que igual he sido demasiado crítico. Igual pido demasiado o mis expectativas fueron demasiado altas. Me parece acertado lo que he puesto pero puede inducir a pensar que he sido demasiado negativo. Nada más lejos de la realidad: he disfrutado cada capítulo de esta temporada, salvo que quizá pedía la excelencia a algo que de por sí ya era excelente. 
He disfrutado desde la negación de la elipsis de la tragedia de los primeros episodios, a la investigación de Quinn y la irrupción de Lumen, que me ha hecho pasar de la extrañeza a la emoción absoluta, haciéndome creíble una relación aparentemente imposible. Y eso hay que atribuírselo a un elenco de actores en estado de gracia, encabezado por un Michael C. Hall inconmensurable que interpreta dos personajes, el Dexter de día y el de noche, y que parece haber nacido para este papel.
Por eso sólo me queda agradecer el poder ver una serie de tanta calidad, y decir que esperaré estos nueve meses con ansia, con las expectativas tan altas como siempre y con la seguridad de que la serie no defraudará, siga el camino que siga.

Tonight is the night.


PS. Dejo para el final el dato frívolo. No sé si alguno sabía que Michael C. Hall (Dexter) y Jennifer Carpenter (Debra) eran matrimonio en la vida real. Dejando a un lado coñas incestuosas, esta semana se ha publicado que se van a separar. ¿Afectará en algo a la serie?

lunes, 6 de diciembre de 2010

Dexter - 5x11 - Hop a Freighter


Cabos sueltos. El buen asesino no debe dejar ninguno para asegurarse de que no le cojan y, del mismo modo, el guionista debe atarlos todos para tener una trama compacta y que enganche. Justo como la de Dexter. A falta ya sólo de un capítulo, hay que ir cerrando las historias y este emocionantísimo "Hop a Freighter" nos pone el corazón en un puño de cara a un final que, quién sabe, pueda ser el definitivo. Porque tras lo acontecido esta semana será difícil dar marcha atrás, lograr que Dexter se zafe una vez más de la policía como Messi lo hace de los defensas. Y además todos sabemos que ese día llegará tarde o temprano, seguramente más temprano que tarde.

Teníamos muchas historias colgando de capítulos anteriores: Liddy, Chase, el "Vigilante", la relación de Dexter y Lumen. Y todas parecen encaminarse hacia una colisión final que apunta a ser trágica, justo como la que hace casi un año nos dejó ojipláticos mientras asistíamos a la desesperación de Dexter frente al golpe final de Trinity.

Dexter sabe que está contra las cuerdas

Empieza el capítulo con la visita de Debra y Quinn a Chase para advertirle sin querer de que su plan de cazar a Dexter falló. Los detectives saben que Quinn Jordan no es trigo limpio; buscan alguna manera de conectarlo con los otros violadores asesinados, pero el tipo es listo y se ha preparado una buena coartada. No obstante, todo el departamento de policía de Miami irá tras él buscando la conexión que permita abalanzarse sobre él.

Tenemos por otro lado a los acaramelados Lumen y Dexter planeando su golpe final sobre Chase. La cosa es complicada y más cuando descubren de manera casual que les están espiando. Obviamente sospechan primero de Jordan Chase, pero pronto descubren que se trata de alguien de la policía. Dexter no tarda en revelar el nombre de Quinn, y su preocupación crece. Bueno, la preocupación de Dexter y Lumen, pues como buena pareja, ya deciden en común. La sintonía de Dexter con Lumen es absoluta, no como la que había con la dulce Rita, pues después de todo Dexter interpretaba un papel de marido y padre responsable, pero con Lumen puede mostrarse tal y como es. Sabiendo lo que tienen detrás, incluso se plantean la huída, tal vez en un crucero o en ese carguero al que referencia el título.
No me gustaría que Dexter huyese. No es su estilo. No me lo imagino en una playa paradisiaca de un país desconocido, paseando de la mano de Lumen. No encaja con el espíritu de la serie. Espero por su bien que ni se lo estén planteando.

La tensión del capítulo crece. Debra y Quinn encuentran una conexión circunstancial de Chase con los otros asesinos, y descubren su verdadera identidad como Eugene Greer. Confirman que no es trigo limpio y más cuando descubren que el tipo ha planeado una gira europea que huele bastante mal. Necesitarán una orden judicial para retenerlo en el país.

Aquí es cuando llega la parte más calmada justo antes del último acto, y donde se intentan suavizar la tensas relaciones en la policía. Quinn se sincera frente a Debra, dándole las gracias por haberle hecho mejor persona. Le vamos dando un pequeño lavado de cara al personaje, para acentuar el contraste frente a Liddy, un tipo sin escrúpulos pero con el que está conectado a su pesar.

Eres como... un tío (WTF)

Debra le confesará a Dexter que todavía siente algo por Quinn, incluso después de decirle que investigaba a Dexter por la muerte de Rita. Además, le relata su teoría de la vigilante ayudada por alguien, un hombre que está dispuesto a arriesgarlo todo, a implicarse por ella, en una relación que merece llamarse "amor". Lo clava. Y hay que ver la cara de póker de Dexter. Como bien dijo Dexter antes, esta chica es muy lista, pero se ciega en cuanto se trata de Dexter, y él se siente un poco mal porque cree que la está utilizando.
Y finalmente tenemos el conflicto Laguerta-Debra. La detective Morgan trata de pedir una orden judicial sin contar con la teniente, convencida de que no le iba a ayudar. Laguerta se entera y le comunica que la orden ha sido denegada. Antes de que Debra se lo pueda recriminar del todo, le pide perdón por traicionar la amistar y le dice que le ha conseguido otra orden de otro juez. Cerrando cabos sueltos.

Último acto. Dexter cree haber encontrado la furgoneta desde la que supuestamente Quinn le espía, pero es apresado por Liddy, que lo lleva al muelle en la furgoneta y llama a Quinn para desenmascarar todo.
Al mismo tiempo, Emily Birch, manipulada por Chase, llama a Lumen y les pide a ella y a Dexter que vayan a su casa. Como Dex está inconsciente en una furgoneta, Lumen decide ir por su cuenta y descubre a el plan malvado de Chase.
La policía, con su orden judicial, va al aeropuerto a detener el jet privado de Chase, pero descubren que el tipo no ha aparecido por ahí.

Liddy, como los malos de las pelis, confiesa su plan a Dexter, que así sabe que Quinn no lo sabe todo pero que está en camino. Aprovecha un descuido de su captor precisamente para matarlo, justo en el momento en el que aparece Quinn. En una escena de gran tensión, Quinn rodea la furgoneta buscando a Liddy. La sangre del ex-poli se filtra por la puerta pero Quinn no se entera y se marcha. Dexter respira aliviado y nosotros también.

Esta sangre traerá cola

Dexter recoge todas las pruebas que le incriminan a él y a Lumen y se marcha a buscarla, pues sabe que ha recibido una llamada de Emily. El problema para él es que deja el cuerpo de Liddy en la furgoneta, y quién sabe si algún rastro que le pueda señalar. Las prisas nunca son buenas consejeras. Cabos sueltos.

Al mismo tiempo, un colérico Chase va a hacer lo que nunca ha hecho: implicarse, mancharse las manos, matar en definitiva. Emily se pone nerviosa y es la primera que lo paga. Lumen es la siguiente, pero ella está dispuesta a defenderse con el regalo de su novio Dexter: la navaja (otros se regalan collares y anillos, pero esta gente es "diferente"). Más cabos sueltos.

La ira de Eugene Greer

Dexter llega tarde a casa de Emily y encuentra el cuerpo de Emily y un rastro que indica que Chase se ha llevado a Lumen, porque necesita a los dos. La cara de ira y desesperación de Dexter es absoluta. El Oscuro Pasajero está desatado. Jordan Chase busca limpiar su nombre con todo en contra. La policía está detrás de él y de la "vigilante". Una carrera contrarreloj a falta de un episodio. Y luego están los cabos sueltos que definirán el rumbo definitivo que tomará la serie respecto al personaje de Dexter. ¿Qué pasará cuando encuentren el cuerpo de Liddy? ¿Qué hará Quinn? ¿Quién llegará antes a por Chase?

Sólo una hora y demasiado por desentrañar. Está claro que Dexter va a ir a por Chase, aun sabiendo que le espera una trampa segura. Lo va a arriesgar todo por Lumen, ya que nunca había encontrado a nadie como ella.
Quinn y Liddy. La aparición del cadáver de Liddy deja a Quinn en una situación complicada, pues después de todo él fue el último con el que habló, hay pagos de por medio, conversaciones y una retirada de material policial a nombre de Quinn por parte de Liddy. Puede que aunque no se fíe de Dexter, lo necesite para limpiar su nombre. Sin duda sería una original vuelta de tuerca.

¿Y Debra? Puede que su teoría de la vigilante se confirme cuando encuentre el cadáver de Emily, antigua víctima de Chase, que destapará definitivamente su oscuro pasado. Esto permitirá a la policía incriminar a Chase definitivamente por los crímenes de los barriles, y Dexter volvería a salvarse.
Lo que no termino de encajar aquí es el destino de Lumen. Otra muerte como la de Rita sería un poco desilusionante. Y su superviviencia daría mucho juego de cara a una sexta temporada.

Todo lo anterior es un final más o menos feliz orientado a una sexta temporada. Un final fácil, más o menos lógico pero que debería dejar los ya repetitivos cabos sueltos para desarrollarlos en una sexta temporada, que seguramente sería la última.
En caso de que esta temporada fuese la última, podemos ponernos en el final más trágico y retorcido que se nos pase por la cabeza. Aquí nada sería descabellado y cualquier escenario es posible, aunque finiquitarlo todo en un capítulo sería demasiado precipitado para mi gusto.

Todas estas elucubraciones se quedarán en nada si después de ver Dexter la semana que viene volvemos a quedarnos con el rostro desencajado como hace un año. Ojalá lo vuelva a hacer. El título The Big One invita a hacerse ilusiones.

¡Venganza!



ACTUALIZACIÓN. Al final se confirma que habrá sexta temporada, así que la mitad de lo que he dicho más arriba vale de poco. Pero da igual. Lo que no me gusta es que esto abre menos expectativas de cara al final y va a dejar abiertos algunos temas (más cabos sueltos).

lunes, 29 de noviembre de 2010

Dexter - 5x10 - In the Beginning


Catarsis. Se trata de una de esas palabras que no pueden faltar en una crítica o revisión que presuma de cierta pedantería. Y aquí no íbamos a ser menos, pues es la catarsis el tema principal del capítulo.

Aunque suene tópico y de manual, lo mejor en estos casos es citar al diccionario. Entre las variadas acepciones de "catarsis" hay dos que vienen como anillo al dedo a este episodio: "Purificación, liberación o transformación interior suscitados por una experiencia vital profunda" y "Eliminación de recuerdos que perturban la conciencia o el equilibrio nervioso".
La idea está clara: un cambio producido por una experiencia vital profunda, cambio que se puede producir al eliminar los recuerdos que alteran el equilibrio. En una serie sobre un asesino, las catarsis se logran matando, casi como era de esperar. Lo dice Debra cuando dice que sobrevivir a las vejaciones de la pandilla de Jordan Chase te cambia para siempre, del mismo modo que la muerte de la madre de Dexter supuso una catarsis para él. Lumen nunca volverá a ser la misma, nunca superará el trauma y lo tiene que canalizar de la misma manera que Dexter lo hizo en su día: matando. Entrar en el círculo de Dexter, la caza en pareja, formar parte del ritual y terminar introduciendo el cuchillo en el corazón de su víctima, todo ello supondrá para ella una experiencia catártica. Y a Dexter, que por primera vez puede mostrarse tal y como es, que no huya al conocer al Oscuro Pasajero, que le complemente y que siendo dos, actúen como uno.

El capítulo comienza con un Dexter previsor, que se quita a Harrison de en medio para no repetir los errores que frente a Trinity tanto daño le causaron. Después se afana en una investigación conjunta con Lumen, con su antiguo apartamento como nueva base de operaciones. Lo que no sabe es que el taimado Liddy le vigila y hará todo lo posible (falsificaciones incluidas) para desenmascararle. 
El policía corrupto no tardará en descubrir la verdad de Dexter y Lumen con su equipo de Gran Hermano portátil. Lo que está por ver es cómo reaccionará. Creo que su ego y su ansia de gloria le llevará a inmiscuirse a fondo, buscando la captura mayor en vez de buscar ayuda. Esto será su perdición y la salvación (tal vez sólo momentánea) para Dexter.

Big Brother

Está claro que Jordan Chase es un quebradero de cabeza para Dexter, pero el departamento de policía de Miami no le anda a la zaga, con una Debra que demuestra ser una detective de primer orden. Primero sospecha que Chase no es trigo limpio, segundo que hay alguien, un justiciero ("vigilante" en el original) que se les adelanta y se va cargando a los sospechosos, y tercero, que ese justiciero podría ser la misteriosa decimotercera víctima que escapó de las garras de los asesinos.

¿Cómo saben que son trece las víctimas? Pues porque los eficientes policías encuentran unos DVD en casa de Cole donde están grabadas todas las humillaciones a las que sometieron a las pobre chicas. 13 DVD suponen 13 víctimas, aunque sólo haya 12 cuerpos. Dexter sabe quién es la decimotercera y las complicaciones que eso le supondría si llegase a conocerse el contenido del último DVD, así que logra dar el cambiazo y borrar el rastro de Lumen.

Reviviendo el horror

Esos DVD afectarán a las dos mujeres de la vida de Dexter: Lumen y Debra. La primera tiene la valentía de revivir lo que le hicieron, y la segunda sólo logra enfadarse, y llegar a comprender las motivaciones de ese justiciero que se adelanta a sus movimientos, hasta el punto de identificarse con él. Esto a Dexter le sorprende, aunque es consciente de que no podrá ayudarla, pues sus desvelos están ahora con Lumen. Ya son dos veces en esta temporada en las que Debra "conecta" con ese mundo oscuro donde Dexter tan bien se mueve. Interesante desarrollo, tratado con sutileza, pero parece claro que no es casualidad la insistencia.

O es muy lista, o se ha leído el guion

La investigación de Dexter y Lumen es sencilla: ir a buscar a la chica de la sangre que tenía Chase. Parece sencillo, pero no habla hasta que Lumen le hace una nueva visita a solas, les cuenta la verdad, la naturaleza del monstruo manipulador que es Jordan Chase (o más bien Eugene Greer) y les da un nuevo nombre, Alex Tilden, un banquero que pronto será hostigado por la policía, y con una casa allanada por la pareja de asesinos.
Lo que Dexter y Lumen desconocen, pero nosotros sospechábamos, es que Chase no tiene un pelo de tonto y está un paso por delante, previendo los movimientos de la parejita. La aparentemente frágil y afectada Emily Birch, vive a merced de Chase, que inteligentemente les ha guiado hacia Tilden para tenderles una trampa. Cuando están en plena faena pre-asesinato, llama a la policía con la intención de que ellos les pillen in fraganti.

Los tiene a todos comiendo de su mano

En un hábil y tramposo truco de guion, creemos que en cuanto Debra y Quinn entren en la casa, se encontrarán la "killing room" montadita, con su plástico, sus fotos y los cuchillos, esa que aparentemente tan adecuademente le había sugerido Lumen a Dex. La angustia nos invade hasta que se nos muestra que la habitación iluminada está vacía, y que la parejita se encuentra en la abandonada casa de al lado. 

Los polis tan cerca, ignorantes del crimen que a pocos pasos se está cometiendo; un crimen, una muerte catártica para Lumen, que siente la liberación absoluta cuando hunde el cuchillo en el corazon de un Tilden que apura sus últimos momentos de vida acusando de todo a un Chase que no es más que el autor intelectual, pero que no se moja, no se mancha. Su verborrea, sus eslóganes conectan con el animal primario y lleva a los demás a que actúen como tenebrosas marionetas en sus manos.

Lumen una vez liberada, aborda a Dexter, se desnudan y se besan. No sabemos exactamente si es amor, la pasión de una primera vez, un gesto de agradecimiento absoluto, pero ambos se necesitan. Ella porque gracias a Dexter ha encontrado una manera de canalizar el horror que ha sufrido, aunque sea del mismo modo que como Dexter lo hizo en su día. Y él porque ha encontrado a alguien que ha mirado en su interior y no se ha horrorizado de lo que ha encontrado. De la necesidad, surge el entendimiento y finalmente el amor. Seguramente sea un amor trágico, como el de esas pasiones clásicas conocidas por todos, pero esto es adelantar unos acontecimientos que están a la vuelta de la esquina.

Los frentes están abiertos. Chase pronto descubrirá que su plan ha fallado y trate de mantener la ventaja, aunque ahora sepa que es el último de la lista mortal. A esto añadimos que la policía está actuando con velocidad y diligencia, dirigidos por una sabuesa implacable como Debra, a la que sólo la rabia y la ira pueden cegar.
Y luego está Liddy, el elemento inestable, la incógnita, el voyeur corrupto y sin escrúpulos que puede mandar todo al traste, desde los planes de Chase o la investigación policial, hasta la caza de Dexter o incluso su propia vida.

La última vez que el malo visitó la comisaría aquello no terminó nada bien

Dos capítulos para un desenlace legen... dario. El capítulo de la semana que viene se llama "Hop a freighter". ¿Un carguero? Tratar de descifrar algo de los títulos de los capítulos es una tarea baldía, así que nos nos compliquemos y esperemos con expectación una nueva píldora de esta maravilla en la que se ha convertido, otra vez, esta nueva temporada de Dexter.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Dexter - 5x09 - Teenage wasteland


Sucede en ocasiones que una persona a la que creíamos conocer nos sorprende un día por sus actos, para bien o para mal. Y esa sorpresa puede hacer que nos lleguemos a plantear si de verdad conocemos realmente a esa persona. En un mundo de comportamientos prefijados e ideas preconcebidas, esas alteraciones nos pueden agradar o incomodar, pero nos nos dejan indiferentes. Necesitamos un tiempo para asimilarlo y reconducirlo, hasta volver a erigir nuestras ideas y prejuicios internos sobre alguien, actualizados según la nueva información.

Esta reflexión sobre la verdadera identidad y el personaje público que exhibimos o el que reflejamos y los demás ven de nosotros, es capital en Dexter. Su protagonista pasa por ser un psicópata desalmado, un monstruo, que durante el día actúa de padre modélico, hermano responsable y trabajador metódico. La serie (y nosotros) fantasea sobre cómo reaccionaría su entorno si se descubriese la horrible verdad. Por un lado nos aterra (a Dexter sobre todo), pero por otro nos atrae, sabedores en cierto modo de que es algo inevitable.

No obstante, de vez en cuando, Dexter se desmarca con comportamientos alejados de su frialdad habitual. Para alguien que se rige por un estricto código, fijado por su padre y que él tiene muy presente (de hecho, su conciencia se personifica precisamente en Harry), salirse de él supone una ruptura radical. Y si a esto añadimos que sus motivaciones son siempre estríctamente egoístas (destinadas a satisfacer a su Oscuro Pasajero), atisbar una brizna de humanidad, un sacrificio por los demás, es un avance para Dexter inesperado y sorprendente.

Dexter padre, por fin

Ver a Dexter actuando como un verdadero padre (un pelín violento, eso sí) ha sido esa sorpresa que nos hace replantearnos el personaje. Pero hay más. Tenemos a Astor, la adolescente repelente que creíamos con alivio que no volveríamos a ver, se desmarca fugándose de casa para proteger a una amiga de un padrastro maltratador. Quinn desvela la verdad sobre su investigación a Debra, y para no perderla, es capaz de tragarse su orgullo y echar a patadas a Liddy. Y tres cuartos de lo mismo para Laguerta, que olvida por una vez los galones para recuperar a Ángel y darle la razón a Debra en el caso de los bidones.
Se podría pensar que este episodio, o gran parte de él, sobraba, que ahondar en esto a estas alturas, tras cinco temporadas, era innecesario. Pero precisamente, profundizar en un personaje tan complejo y mostrar que no es inalterable, lo enriquece al mismo tiempo que permite pensar en que tal vez exista una solución para Dexter lejos del final trágico que todos esperamos para ese día aciago en que la serie llegue a su fin.

Por lo demás, podemos ver un poco al episodio como rampa de lanzamiento de cara al gran final de temporada. Los personajes ocupan sus posiciones, los cabos sueltos (la paternidad de Dexter y su relación con Astor) se rematan con soltura, y las amenazas se hacen más que patentes (Liddy y Chase).

La placentera vida de investigador y posterior asesino de Dexter y Lumen se verá revuelta por la aparición inesperada de Astor, con una amiga, con intención de hacer un botellón a 300 kilómetros de su casa, en la casa de Dexter y Rita, ocupada ahora por Lumen. Huelga decir que la sorpresa es mutua y mayúscula. Dexter se desespera, incapaz de entender a Astor. Astor le echa en cara que haya olvidado tan rápido a su madre, asumiendo que Dexter y Lumen son pareja. Lumen capea todo como puede. A esto le añadimos que las chicas se fugan y Dexter decide movilizar a media policía de Miami, para finalmente encontrarlas y de paso conocer al padrastro de la amiga, Olivia, de la que pronto descubrirá que la maltrata, y que ha sido idea de Astor fugarse para huir del padrastro, Barry. Dexter se toma la justicia por su mano, consigue ahuyentar a Barry, devolver una vida placentera a Olivia, reconciliarse con Astor y reconocerse a sí mismo en el papel de padre responsable. Todo un hat-trick.

Ejerciendo de padre protector

En el departamento de policía el ambiente está enrarecido. Debra ha sido trasladada temporalmente al archivo, pero ella, como buen culo inquieto, descubre un detalle que obliga a reabrir el caso de las chicas de los bidones. Claro que esto pronto la enfrentará a Laguerta, que se lo toma como un ataque personal. Batista toma partido por Debra y finalmente, tras una agria discusión entre ambas, María entra en razón, aunque de paso anima a Debra a que hable con Quinn.

Tragándose el orgullo

Esa charla con Quinn desvela a Debra que su novio ha estado investigando a Dexter, porque lo cree implicado de algún modo en el asesinato de Rita. Quinn intenta hacerle ver que se arrepiente, pero Debra no quiere saber nada de él. Herido y triste, lo último que quiere hacer es hablar con un Liddy que cree que hay algo sucio tras Dexter. Liddy finalmente se dedicará a investigar por su cuenta, buscando destapar algo gordo y de paso, metiéndole un gol al departamento de Laguerta.

¿Verdad que este tipo es un cabronazo?

Muchas historias y nos dejamos la trama principal: la investigación de Dexter para desenmascarar a Jordan Chase. Desde el principio comprobamos que Dex tiene acceso completo a Chase. Con la excusa de unas sesiones privadas, ambos se hacen coleguitas. A Dexter le incomoda Chase, porque cree que sabe más de él de lo que aparenta, y su interés en él le resulta sospechoso. En una de esas sesiones, descubrimos que Chase tiene un colgante con un pequeño recipiente con sangre. "¡Bingo!" piensa Dexter, "ahí está la prueba que necesito". Dexter consigue la sangre, pero Chase no tardará en darse cuenta de ello. Esto sólo son los diez primeros minutos del capítulo, y hasta el final no volveremos a saber del señor Chase, ya que entre medias asistiremos a los conflictos paterno-filiales de Dex y los tejemanejes del Departamento de Policía de Miami. De la sangre descubriremos que no pertenece a una víctima, sino a una mujer llamada Emily Birch que parece estar bien viva. Entonces, ¿quién es?
Cuando ya el capítulo agoniza y todo parece atado y bien atado, una llamada sobresalta a Lumen. Es Chase, que la reconoce y le pide que le deje un recado a Dexter: "Tick, tick, tick. Es el sonido de su vida agotándose". Para luego añadir a la aterrorizada mujer: "¿Serás capaz de darle este mensaje? Cuídate Lumen".

Take care Lumen

A estas alturas parece claro atisbar por dónde van a ir los tiros, el problema es cómo se va a desarrollar. La policía vuelve sobre la pista de los bidones, y es de esperar que terminen cerrando el cerco sobre Chase, del mismo modo que lo hará Dexter, ya que sabe que tendrá que ir por delante de ellos. Lo que desconocemos es cómo va a actuar Chase, que dispone de medios y del que no sabemos qué sabe y cómo de despiadado es a la hora de actuar. A esta revuelta ecuación tenemos que añadir a un Liddy que irá tras Dexter buscando fortuna y gloria, y que seguramente aparecerá en el momento más inoportuno.
Tampoco quiero olvidar a Lumen, que aunque actitud no le falte, no sabemos todavía si llegado el momento estará a la altura, o sus demonios internos la paralizarán y la convertirán en un elemento inestable.

Demasiadas incógnitas en la ecuación y sólo tres capítulos por delante. Dexter ya nos tiene acostumbrados a resolverlo todo en el último momento, así que seguramente el 5x10 (titulado "In the Beginning"), no nos aclare gran cosa. Pero lo estaremos esperando con la misma emoción de siempre.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Dexter - 5x08 - Take it!

Cuatro semanas. Cuatro capítulos. Eso es lo que queda para el desenlace de esta temporada de Dexter, y nuevamente me tengo que descubrir frente a todo el equipo que trabaja en esta joya televisiva. Sin duda enfrentarse al abismo creativo tras la irrepetible cuarta temporada es todo un reto, y creo que a estas alturas lo han superado con creces. Cierto es que he llegado a albergar mis dudas, pero la irrupción y evolución del personaje de Lumen ha supuesto un giro radical, hasta el punto de lograr algo que nadie había logrado todavía: cambiar al protagonista.

La soledad define a Dexter. Él mismo es consciente de ello, su ser, su Oscuro Pasajero le impide revelarse tal y como es al resto del mundo. Y aunque se resigna, en el fondo no es algo que le agrade porque se siente vacío, incomprendido hasta cierto punto. En un momento del capítulo se nos recuerda que ni Harry ni Miguel Prado fueron capaces de aceptar a Dexter tal y como era. Porque una cosa es saber la verdad y otra es vivirla. Dexter vive con el miedo de que los demás le descubran tal y como es y se horroricen: es el miedo al rechazo, tan natural y tan humano, aunque sean por motivos tan inhumanos y espeluznantes.

Lo peor no es estar solo, sino rodeado de tantos idiotas

Sin embargo, de repente, como algo inesperado, irrumpe el personaje de Lumen y Dexter cambia, inspirado por extraños sentimientos, tal vez una mezcla de empatía, compasión, una sintonía en un plano diferente a la que pudo tener con Rita, Miguel, Lila o incluso Trinity. En cierto modo se abre y ambos profundizan en sí mismos. No es algo físico, no amor en el sentido habitual, al menos no todavía, como equivocadamente piensan Owen o Liddy y como deja claro la propia Lumen en su conversación con el primero. No obstante va mucho más allá, cuando ella descubre finalmente el ser de Dexter en toda su dimensión.

El capítulo como tal no tiene mucha trama, ya que arranca sobre las consecuencias del anterior: el tiroteo en la discoteca y el plan para matar a Cole. La policía tiene que lidiar con la opinión pública tras la desastrosa operación encubierta. Aquí cada personaje toma partido de manera más o menos esperada: Laguerta busca salvar su imagen de la mejora manera, Debra le insta a que asuma su responsabilidad y que no le cargue el marrón a otro, y a Batista lo tenemos dudando entre su responsabilidad profesional y su matrimonio. Finalmente Laguerta se apoyará en el supuesto rival más débil, Manzón, para cargarle las culpas a Debra, que montará en cólera y duplicará su tasa de fucks por frase. Al menos Batista se destapa como un hombre íntegro (a veces con mucho carácter) y le muestra todo su apoyo a Debra. Una subtrama bastante típica y tópica de las series policiacas, pero que a buen seguro traerá consecuencias, y no buenas a la convivencia policial. Puede que el conflicto estalle en esta temporada o quede latente para la próxima.

Batista eres el mejor

Otro tema recurrente de la serie es precisamente el plantear un supuesto dilema moral al matar a la gente mala para proteger a la gente buena. La novedad es que esta vez no es Dexter, el justiciero nocturno, sino Debra, que se sorprende de no sentir ningún remordimiento por matar a Carlos Fuentes, es más incluso siente cierta alegría de saber que en el fondo se lo merecía. Ella intenta buscar una voz amiga que pueda entenderla, y al final la encuentra en Dexter, que en cierto modo se sorprende de que a su hermana se le puedan pasar por la cabeza las mismas motivaciones que a él le incitan a matar. ¿De verdad hay gente que merece morir? ¿Se le hace un favor al resto del mundo eliminando a la gente que supone un peligro para los demás? Un filo moral muy peligroso en el que siempre se ha movido esta serie y que ha sorteado con pericia, pero no es lo mismo que lo plantee un personaje que es un asesino sanguinario y por tanto negativo (por mucho que nos guste), y otra que lo plantee un representante de la ley. Al final Debra no parece muy convencida por lo que le dice Dexter, porque a ella le sigue pareciendo preocupante no sentir culpa por matar, algo que sin duda no debe ser sencillo. Debra ahora atraviesa un conflicto laboral, con un fucker Quinn entre medias, y en cuanto ordene sus pensamientos seguro que lo tiene todo mucho más claro.

Cuidado Debra, es un tema espinoso (ojo a la mirada de Dexter, que cambia su cara por completo en esta escena)

Volvemos al principio, a la relación Dexter-Lumen. Una vez que han formado el tándem vengativo, toca ir a por la presa. Dexter se ha colado en un seminario de Jordan Chase para vigilar a Cole. Aquello se celebra en un hotel, lleno de hooligans que gritan consignas vacías y que consiguen que Dexter se considere normal. Una vez trazado el plan, Lumen se encarga de la compra del material, poco a poco Dexter la va a ir introduciendo en su ritual. Lo que ella no espera es que aparezca Owen, su antiguo novio al que dejó plantado ante el altar. El tipo, en vez de resignarse, cree haber entendido lo que pretendía Lumen con su huída: abandonar una existencia vacía y lanzarse a lo desconocido. Por eso le ofrece la posibilidad de volver con él y realizar un viaje por el mundo. Huir. Lumen puede abandonar todo el sufrimiento y la muerte que ha dejado tras de sí y comenzar de nuevo. Pero algo crece en su interior, tal vez esos deseos de venganza estén incubando un Oscuro Pasajero que conecta con el de Dexter, afianzando una relación cuanto menos peculiar. Ya en el hotel, con Dex, y preparando el escenario, Lumen comprende que las motivaciones de Dexter distan mucho de ser circunstanciales. Que él ya ha matado antes, que Boyd nunca fue el primero y que tiene todo pensado. Lejos de escandalizarse, lo acepta, abandona a Owen y se lanza al camino inexplorado que le ofrece el señor Morgan. Ese vínculo se observa en la escena en la que Dexter logra calmar el ataque de pánico de Lumen cuando oye los gritos de la habitación de Cole que tanto le recuerdan a su sufrimiento, llegando a quedarse dormida, cosa que no había conseguido hasta ahora.
Finalmente, tras un angustioso momento en el que Cole descubre a Lumen, Dexter consigue ponerlo en su mesa de operaciones. El ritual de la sangre, los retratos y finalmente la muerte. Con Lumen de privilegiada espectadora que, lejos de escandalizarse, se siente reconfortada cuando recibe la placa con la sangre de Cole, el trofeo, simbólico como pocos. Puede que hayan pasado cinco temporadas y que Dexter haya encontrado a su alma gemela, esa persona que lo acepta tal y como es.

La imagen del episodio

No podemos olvidar al personaje de Chase, el siguiente en la lista de Dexter, como se desvela al final del episodio. El tipo tiene bien investigado a Dexter y la terrible historia de Trinity. Se muestra amable, tal vez demasiado, yo no descartaría que tuviese a Dexter en el punto de mira porque sospecha de él. Detrás de esa cara bonita hay un psicópata calculador que seguramente pretenda anticiparse a los movimientos de Dexter. Por si esto fuera poco, en un ejercicio de tortura, obliga a Dexter a recordar lo que sintió cuando encontró a Rita en la bañera, frente al auditorio de hooligans del principio del episodio. El problema para Dexter va a ser que su enemigo le conoce mucho mejor que Dexter a él.

Un manipulador encantador

Y para terminar no podemos olvidar a Liddy, el investigador que en nada se va a convertir en el peor problema de Dexter, si es que no lo es ya. Es un tipo listo y sin escrúpulos, capaz de fingir un accidente para obtener los datos de una sospechosa, o de amargarle el desayuno a Quinn. En el primer caso se fija en las sospechosas bolsas de plástico que Lumen lleva en el coche, y en el segundo logra convencer a Quinn para que le deje más dinero. Seguramente invierte luego ese dinero en un teleobjetivo con el que observa a Dex y Lumen deshacerse de los restos de Cole. Fin del episodio. No puede haber más tensión. Seguro que como Liddy es un tipo listo, no tardará en atar cabos. Lo que está por ver es cómo le ofrecerá estos datos a Quinn o si irá más allá en su investigación. No me gusta cómo pinta esto, ya que apunta a que todo puede terminar en tragedia. A Liddy lo veo muerto, por descontado, pero creo que puede llevarse a alguien más con él al otro barrio. ¿Quizá Quinn o la propia Lumen?

Teleobjetivo de 500 dólares

Demasiados frentes abiertos de cara al final de la temporada, cosa que nos encanta. El episodio de la semana que viene se llama "Teenage wasteland" que a mí particularmente me hace pensar inmediatamente en el "Baba O'riley" de The Who. ¿Tendrá algo que ver? Lo sabremos el lunes.